El 12 de diciembre de 1915 fueron inaugurados los servicios de agua y luz en Santiago de los Caballeros. Para entonces el síndico era José María Benedicto, hermano de uno de los fundadores del Centro de Recreo, Julio Benedicto. Para edificar sobre los pormenores del histórico acontecimiento a nuestros lectores, reproduzco el escrito del periodista, intelectual y político santiaguero Pedro Manuel Hungría, fundador del Archivo Histórico Municipal de Santiago. A continuación el documento.
“Formando parte del grandioso programa de fiestas que se desarrolló en esta ciudad con motivo de la inauguración de los servicios de Agua y Luz, tuvo lugar en los salones del Centro de Recreo un regio baile cuya suntuosidad y esplendidez sobrepasó a cuantos habían sido celebrados hasta esa fecha. No se recuerda en Santiago baile a que asistiera mayor cantidad de personas.
Todo era allí expresión de arte. Parecía un alcázar levantado para albergar arcángeles y ondinas. Las arquerías del salón principal y el derrochamiento de gusto puesto en la colocación del cortinaje trían a la mente la evocación de la fastuosidad árabe de la Alhambra.
A las nueve de la noche apenas había lugar para contener la inmensa concurrencia, en su mayor parte de cuantas honorables matronas y de cuantas flores humanas de embriagadores perfumes tiene el rosal santiagués.
Cerca de la diez, y a los acordes de una bella marcha ejecutada por la orquesta de cuerdas del maestro José Ovidio García Vila, hicieron su entrada a los salones del Centro las distinguidas damitas que representaban las doce Provincias de la República, y las que simbolizaban diferentes ramas del saber humano. Formaban esta gentil embajadora las señoritas Graciela Benedicto, por la Provincia de Santo Domingo; Blanca Mascaró, por la Provincia de San Pedro de Macorís; Clementina Díaz, por la Provincia de Puerto Plata; María Stéfani, por la Provincia de La Vega; Francisca Ortega, por la Provincia Pacificador; Camelia Grullón, por la Provincia de Montecristi; Marcela Fernández, por la Provincia de Samaná; María Bonilla, por la Provincia de Barahona; Jeanne Bogaert, por la Provincia de Santiago; María Asensio, por la Provincia de Azua y Altagracia Vega, por la Provincia del Seibo; y Adela Stéfani, simbolizando La Luz; María Eloisa Espaillat, Las Artes; Caimíta Bonnelly, Las Ciencias; María Teresa Hernández, La Agricultura; Mercedes Morel, El Comercio; Teresa Pastoriza, El Progreso; Dorita Pérez, La Poesía; Aida Morel, La Música; Teresa Morel, La Escultura; Emma Valverde, La Pintura; y Bernardina Pérez, La Arquitectura.





Antes de comenzar el baile, la luz eléctrica se apagó con interrupción en la planta matriz de Puerto Plata, pero los ratones, grupo selecto formado por el elemento joven de esta sociedad, se dio a la tarea de cazar lámparas de petróleos (gas) fuera del local y en pocos minutos reunió más de un centenar.
Hecha la luz, vibraron las notas triunfadoras de los instrumentos y entre derroches de galanterías y desbordamientos de champagne, se dio comienzo al baile, el que fue interrumpido a las doce de la noche para que los miembros del Jurado de Poesía, nombrado por la Junta de Festejos, señores Salvador Cucurullo, Ramón A. Polanco, Jafet D. Hernández y José Antonio Hungría, rindieran cuenta de su misión. A ese efecto, su docto y cultísimo Presidente don Salvador Cucurullo, después de brillantes palabras que merecieron prolongados aplausos, dio lectura al Veredicto correspondiente, cuya parte esencial dice así: “El Jurado que suscribe, después de riguroso y detenido examen de las composiciones poéticas presentadas en el Concurso organizado por la Junta de Festejos, ha formulado el siguiente veredicto: Entre las cinco poesías recibidas sobresale la que lleva por título RESURRECCION y suscrita por Petronio. Es una composición lírica que une a la excelencia del fondo no escasa belleza de forma. Se podrían señalar en ella deficiencias de técnica y algunas imágenes impropias; pero estos defectos, a juicio del Jurado, son rescatados por su indisputable mérito intrínseco, constituido principalmente por la acertada disposición y solidez de los pensamientos y la entonación verdaderamente poética que en ella campea. En consecuencia, se le ha discernido el PREMIO.
Invitado por la Directiva del Centro, compareció al instante el inspirado poeta don José María Jiménez, autor de la composición premiada, quien tras breves y sentidas frases de gratitud, dio lectura a su bella poesía RESURRECCION, que fue ruidosamente aplaudida. El Jurado entregó al vate Jiménez el reloj de oro ofrecido como premio.
El Licenciado Jafet D. Hernández dio lectura a un amplio y brillante discurso que mereció prolongados aplausos de la concurrencia.
El baile continuó con el mismo ritmo de entusiasmo hasta las cinco de la mañana”. (Hungría, 1946).

Bibliografía
Hungría, P. M. (1946). Apuntes para la Historia de Santiago. Santiago de los Caballeros: El Diario.








