Manuel del Cabral Tavárez (Cunito). Nació en Santiago de los Caballeros el 7 de marzo de 1907. Falleció en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, el 14 de mayo de 1999. Hijo de Mario Fermín Cabral y Báez y Amelia Tavárez. Cursó la educación primaria y secundaria en su ciudad natal. Inició la carrera de Derecho en la Universidad de Santo Domingo, la cual no concluyó. En su juventud trabajó como linotipista en Santiago. Poeta, novelista, cuentista, dramaturgo, ensayista, antólogo y diplomático.

En 1938 viajó vía marítima a New York. Estando en la gran urbe fue nombrado segundo secretario de la embajada de la República Dominicana en Washington (27 de marzo de 1953). Posteriormente fue embajador en Colombia, Perú, España, Francia, Panamá, Chile, Brasil y Argentina. Se casó con Alba Cornero con la que procreó cuatro hijos: Amelia, Chinchina, Peggy y Alejandro.
Es uno de los poetas más representativos de su generación, el más universal de los poetas dominicanos. Perteneció a la generación literaria Independiente del 40. Al igual que los poetas Luis Palés Matos, de Puerto Rico, y Nicolás Guillén, de Cuba, del Cabral asumió la temática del negro y la negritud afroamericana en su poética y narrativa.

Sus poemas, cuentos, novelas, ensayos y teatro tratan sobre temas universales: el amor, lo metafísico, lo social y lo político. Publicó en 1931 su primer libro de poesía: “Pilón”. Les siguieron las obras: “Color de agua” (Poesía, 1932), “Doce poemas negros” (1935), “Poemas” (1936), “Ocho gritos: poemas de vanguardia” (Poesía, 1937), “Biografía de un silencio” (Poesía, 1940), “Manuel cuando no es tiempo” (Poesía, 1941), “Trópico negro” (Poesía, 1941), “Sangre mayor” (Poesía, 1945), “Chinchina busca el tiempo” (Poesía, 1945), “De este lado del mar” (Poesía, 1949), “Antología tierra 1930-1949” (1949), “Los huéspedes secretos” (Poesía, 1951), “20 cuentos” (Cuentos y relatos, 1951), “Segunda antología de tierra” (Antología Poética, 1952), “Sexo y alma” (Poesía, 1956), “Los relámpagos lentos” (Poesía, 1956), “Treinta parábolas y otros cuentos” (1956), “Dos cantos continentales y unos temas eternos” (Poesía, 1956), “Compadre Mon” (Poesía, 1957), “La antología clave 1930-1956” (1957), “Pedrada Planetaria” (Poesía, 1958), “14 Mudos de Amor” (Poesía, 1962), “La Isla ofendida” (Poesía, 1965), “Égloga del 2000” (Poesía, 1970), “El presidente negro” (Novela, 1972), “Historia de mi voz” (Poesía, 1974), “Poemas de amor y sexo” (1974), “Obra poética de Manuel del Cabral” (Antología poética, 1976), “La carabina piensa” (Teatro, 1976), “Palabra” (Poesía, 1977), “El jefe y otros cuentos” (1979), “10 poetas dominicanos: tres poetas con vida y siete desenterrados” (Antología poética, 1980), “Cuentos cortos con pantalones largos” (1981), “Antología tres” (Poesía, 1987) y “Espada metafísica” (Cuentos y relatos, 1990).

Los escritores y catedráticos Aarón Alboukrek y Esther Herrera, puntualizan que Manuel del Cabral es la “Figura que se destaca en el escenario de las letras dominicanas; su obra, en particular la poesía negra, ha dado a la lírica de ese país un profundo acento antillano. Nació en Santiago de los Caballeros; al igual que Incháustegui Cabral y Franklin Mieses Burgos, entre otros, del Cabral formó parte de la Cueva, importante grupo literario de proyección nacional. Residió en Colombia, Chile, Argentina y España. En estos países estableció una fructífera relación con intelectuales y publicó algunas de sus obras. En Buenos Aires apareció “Antología Clave” (1957), libro en el que hizo reordenación de sus poemas escritos entre 1930 y 1954. Contiene una serie de cartas líricas en las que el poeta, después de navegar por las aguas del recuerdo, ofrece vivencias de la infancia cargadas de inocencia”. (Herrera, 1999).

En 1989 recibió la “Medalla Pro-Arte/Medalla al Mérito Cultural”, Manuel de Jesús de Peña y Reinoso, de la Sociedad “Amantes de la Luz”. En 1992 recibió el Premio Nacional de Literatura por toda una vida dedicada con pasión a la creación literaria. Este reconocimiento, especie del Premio Nobel de Literatura Dominicana, le fue concedido por la Fundación Corripio y la entonces Secretaría de Estado de Cultura (actual ministerio).
A este inmenso poeta que llenó de vida inmortal las palabras escritas en español, le fue dedicada la IV Feria Internacional del Libro de Santo Domingo en el 2001.
En su honor se han organizado conferencias, simposios, encuentros y tertulias literarias y creado un Taller Literario con su nombre.
Bibliografía
Herrera, A. A. (1999). Diccionario de Escritores hispanoamericanos del siglo XVI al siglo XX. México: Impresora Carbayón, S. A.