Salvador Cucurullo. Nació en Italia, en Santa Domenica de Talao, en la provincia Cosenza, el 22 de enero de 1872. Falleció en Santiago de los Caballeros el 1 de diciembre de 1926, a los 54 años. Hijo de Vicenzo Cucurullo y María B. Senice. Realizó sus estudios primarios y secundarios en su pueblo natal. A los 16 años emigró a América, estableciéndose en Caracas, Venezuela. En la Universidad de Caracas concluyó sus estudios superiores en Filosofía y Letras. Posteriormente se trasladó a Haití donde ejerció el magisterio impartiendo las asignaturas de griego y latín. Luego fijó su residencia definitiva en la ciudad de Santiago de los Caballeros, posiblemente en el año 1892. Comerciante, educador, escritor, periodista y orador.
Profesor de Matemáticas y Ciencias Naturales del Colegio Central, fundado y dirigido por el educador, poeta, ensayista, patriota y político liberal Manuel de Jesús de Peña y Reinoso; fundador y primer director de la Escuela de Bachilleres, intendente de enseñanza del Departamento Norte, presidente del Centro de Recreo de Santiago (1899-1900), presidente de la Sociedad “Amantes de la Luz” (1901) y directivo y conferenciante del Club Santiago.

Maestro de Ercilia Pepín, Rafael César Tolentino Rojas, Sergio Augusto Hernández Jiménez, José Virgilio Martínez Reyna, Ricardo Ramírez Núñez, Ramón Emilio Jiménez, Ana Josefa Jiménez Yepes, Rafael Estrella Ureña, Juan Ovidio Paulino, Persio Celeste Franco Perelló, Rafael Ramos, Federico C. Álvarez Perelló, Pericles Franco Perelló, Pedro Manuel Hungría y Joaquín Balaguer.
En 1900 fundó en Santiago la sociedad “Italia Unita”, con el objetivo de agrupar la colonia italiana residente en Santiago, la primera entidad de su naturaleza en el país.
El periodista y escritor vegano, Agustín Concepción, reseña que el 6 de enero de 1900: “La Liga de Profesores de Santiago elige nuevo bufete encabezado por el profesor Salvador Cucurullo, a quien acompañan los profesores José Antonio Hungría, vicepresidente; Juan Ovidio Paulino, secretario de actas; Ramón Emilio Jiménez, secretario de correspondencias; Ercilia Pepín, tesorera, y Angelita M. Fernández y Rafael Ramos, vocales”. (Concepción, 2017).
En el 1910 Salvador Cucurullo encabezó la Junta Provincial de Santiago, constituida para recaudar fondos Pro-Construcción Monumento al pensador y pedagogo positivista puertorriqueño Eugenio María de Hostos, fallecido en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, el 11 de agosto de 1903.

En 1911 dirigió la revista Científico-Literaria, Ilustrada. Portavoz de la Sociedad “Amantes de la Luz”. En ese mismo año el Ayuntamiento de Santiago lo declaró: “Hijo Adoptivo del Municipio”. Fue vicepresidente de la Asociación de Prensa, fundada en Santiago en 1916. En 1924 la maestra Ercilia Pepín, directora de la Escuela México, le otorgó una “Medalla de Oro”.
El 1 de diciembre de 1928, dos años después de su muerte, el Ayuntamiento Municipal de Santiago, mediante una resolución designó con el nombre de Salvador Cucurullo a la antigua calle Santa Ana. También un Liceo Nocturno y un Colegio llevan su nombre.

En 1942 la escuela primaria anexa a la Escuela Normal de Santiago fue designada con el nombre de “Salvador Cucurullo”. La misma estuvo ubicada en el edificio donde se encuentra actualmente la oficina principal de la compañía telefónica ALTICE en Santiago (Calle Del Sol, entre las calles Mella y Sánchez).
A su entierro acudieron delegaciones de instituciones públicas y privadas de Santiago y otras regiones del territorio dominicano: funcionarios, educadores, estudiantes, presidentes de instituciones sociales y culturales, exalumnos y un gran público compungido hizo acto de presencia para despedir a su hijo adoptivo.
Su féretro fue llevado hasta su última morada al compás de la Marcha Fúnebre interpretada por la Banda Municipal de Música.
En el camposanto de la 30 de Marzo el discurso central fue pronunciado por el orador e intelectual puertorriqueño Cayetano Col y Cuchi, también ofrecieron testimonios del maestro sus exalumnos: Ricardo Ramírez (intendente de enseñanza), Sergio A. Hernández (director de la Escuela Normal), Pedro María Archambault (director de la Sociedad Teosófica), Persio C. Franco (presidente de la Sociedad Amantes de la Luz), Ramón Zarzuela, Srta. Conchita Aybar y Ángel Schiffino (representante de la colonia italiana en Santiago).

Las instituciones públicas, educativas, sociales y culturales pusieron a media asta sus banderas en señal de profundo duelo. Los restos mortales de don Salvador Cucurullo fueron sepultados en el panteón de la familia Álvarez-Perelló, a solicitud de su alumno Federico C. Álvarez Perelló. Posteriormente exhumados y depositados en el Mausoleo de los Maestro, donde es de lamentar que ni siquiera una inscripción o lápida pusieran con su nombre.
Concepción, J. A. (2017). Ámbito Cibaeño. Santo Domingo: Editora Búho.








