Genaro Pérez Tavárez. Nació en Santiago de los Caballeros el 19 de septiembre de 1845. Falleció en su pueblo el 23 de noviembre de 1938. Hijo de Guillermo Pérez de Alba y Asunción Tavares y Reynoso. Realizó sus estudios primarios y secundarios en Santiago y los superiores en el Instituto Profesional de Santo Domingo, donde se graduó de Licenciado en Derecho el 18 de octubre de 1882.
La Enciclopedia Dominicana contiene: “Cuando las voces de protesta surgieron de todos los rincones del país con motivo de la anexión, Genaro Pérez, que sólo tenía 18 años de edad, se lanzó a la lucha y tuvo que ver el fusilamiento de dos compañeros y amigos: Perdomo y Pichardo”. (Enciclopedia Dominicana, 1978).

La periodista, escritora e investigadora Ángela Peña, de Genaro Pérez, escribe: “Luchó contra la Anexión a España, enfrentó la dictadura de Ulises Heureaux a pesar de que era su ministro de Justicia. Actuó como conciliador en momentos en que las guerras internas debilitaban la República. Sus actuaciones en la vida social, política, magisterial fueron tan influyentes y su conducta tan recta que llegaron a señalarlo para presidente de la República en periodos de desestabilización de la sociedad. Despertaba tal simpatía que en unas elecciones constituyentes sacó un voto en Higüey, publicó el Listín Diario durante ese proceso, en 1913”. (Peña, 2018).
Se casó con Elisa Adelaida Rancier y Valverde el 17 de enero de 1871. De esta unión nacieron: Genaro Andrés (1873-1927), María Isabel (1875-1916), Luis Demetrio (1877), Enedora (1879), Guillermo Benardino (1881), Bautista Pérez (1883), Pablo Neomisio (1885-1966), Francisco Gregorio Froilán (1887), Pedro Augusto (1889-1966), Perfecta Asunción (1890-1936), Tomás Eduardo (1892), Narcisa Adelaida (1893) y Dorita (1896).
Se destacó como ciudadano ejemplar, abnegado educador y extraordinario jurista, defensor de las causas nobles del pueblo dominicano. Como hombre íntegro y de vasta formación profesional, cultural e intelectual, desempeñó diferentes cargos públicos, entre ellos: secretario del Juzgado del Distrito Judicial de Santiago (1867), juez de Instrucción del Distrito de Santiago (1874- 1875), juez del Tribunal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santiago (1877), presidente del Tribunal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santiago (1879, 1880 y 1888), secretario de Estado de Justicia e Instrucción Pública (1889), procurador Fiscal del Distrito Judicial de Santiago (1900), tesorero del Ayuntamiento de Santiago (1890-1894), secretario de Estado de Justicia e Instrucción Pública (1901-1902), administrador de Rentas Unidas de Sánchez (1903), presidente de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago (1908-1912), gobernador civil y militar de la provincia de Santiago (1914), presidente de la Junta de Defensa Nacional (1915), tesorero de la sociedad “La Caridad” y rector del Instituto Profesional de Santiago (1915-1917).

El Instituto Profesional de Santiago fue creado a través de una resolución del Congreso Nacional de fecha 11 de diciembre de 1915. Su labor clausurada por el gobierno militar de ocupación norteamericana el 23 de octubre de 1917. El prestante abogado y educador Genaro Pérez era el rector en aquel momento de atropello a la soberanía dominicana.

El poeta, narrador y periodista José Ulises Franco incluye en su obra: “Estampas Añejas del Santiago de Siempre”, una crónica de Augusto Franco Bidó, en donde éste destaca las cualidades que caracterizaron a Genaro Pérez hasta la hora de su muerte. El texto contiene lo siguiente: “El Licdo. Genaro Pérez no es ciertamente una voluntad suprema, pero es una honorabilidad superior. No es un retribuido educador de inteligencias con modernismos exclusivos de moral, religión y urbanidad, pero es un educador gratuito e intuitivo de la conciencia y dignidad cívica de sus conciudadanos. No es un prócer ni un líder de nuestras contiendas políticas, sino lo que vale más para el desarrollo normal de la sociedad, un carácter forjado a base de sólidas convicciones sobre deberes y derechos sociales privados y públicos…Ama la virtud, y la ama con amor intenso, inagotable, y ese noble sentimiento le infunde fe, valor y fuerzas para consagrar el bien en todas las actividades de su espíritu y todos los anhelos de su corazón generoso y amplio…
Don Genaro es pues, una personalidad magna de nuestro País, sin exhibicionismos ni claques. Ni envidiosa ni envidias. ¡Ah! Si la República contara algunos centenares de hombres como ese, el medio por mil de sus habitantes consistiese en igual cantidad de almas como esa, se habría salvado la República…”. (Franco, 1966).

José Ulises Franco, además, refiere: “La casa solariega, existente hasta hace poco tiempo, de este hombre de vida ejemplar y austera, y de un corazón generoso y cristiano a toda prueba, estuvo radicada en el ángulo Suroeste formado por las calles Restauración y Carlos Sully Bonnelly de esta ciudad de Santiago. Su figura venerable y patriarcal era como un símbolo en el vecindario. Nunca las puertas de su hogar permanecieron cerradas al llamado de la caridad. Sus manos generosas se extendieron siempre con oportunidad y nunca defraudaron anhelos de quienes iban hasta él con hambre de pan o de consuelo, de justicia o de comprensión”. (Franco, 1966).
También el educador, historiador y biógrafo Rufino Martínez destaca las virtudes de nuestro biografiado: “Pérez, Genaro. De Santiago. Distinguido ciudadano cuyas actuaciones en la vida pública se señalaron con una levantada intención de bien colectivo. Cooperó en la administración titánica de Heureaux, sin alcanzarle deshonra alguna, pues la intervención oportuna de su respetada autoridad moral, cuando fue posible, tendió a evitar desaciertos y a insinuar con buenos consejos orientadores desviadoras de la malignidad. En general, fue un entero valor cívico de la sociedad dominicana, que desde los días de la Restauración hasta los postreros de su larga existencia se interesó por todas las manifestaciones del patriotismo”. (Martínez, 1971).

Al asumir la presidencia de la República Rafael Leónidas Trujillo Molina y de la vicepresidencia Rafael Estrella Ureña, el 16 de agosto de 1930, éste (el presidente) intentó nombrarlo “Consejero Especial del Gobierno”, cargo que Genaro Pérez rechazó por no estar de acuerdo desde mucho antes con el futuro dictador dominicano, y, además, porque nunca se interesó formar parte de la política partidaria.
En Santiago de los Caballeros, una calle y una escuela primaria llevan su nombre. En Santo Domingo el Ayuntamiento, mediante resolución de la Sala Capitular, le puso Genaro Pérez a una calle del Ensanche La Fe.


Bibliografía
(1978). Enciclopedia Dominicana. En Enciclopedia Dominicana (pág. 210). Barcelona, España.: Publicaciones reunidas, S. A.
Franco, J. U. (1966). Estampas Añejas del Santiago de Siempre. Santiago de los Caballeros: Talleres del Amigo del Hogar.
Martínez, R. (1971). Diccionario Biográfico-Histórico Dominicano 1821-1930. Santo Domingo: Editora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Peña, A. (12 de marzo de 2018). Genaro Pérez, luchador por la libertad y contra la opresión y la injusticia. Periódico Hoy.









