Santiago de los Caballeros, República Dominicana – Durante su participación en el espacio televisivo Entre Noticias y Más, el ingeniero Hamlet Otáñez, especialista en recursos hídricos y exdirector de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), ofreció una profunda radiografía sobre los desafíos del agua potable, el saneamiento y la gestión urbana en el país.
Al ser abordado sobre los recientes aguaceros y las inundaciones registradas en la ciudad, Otáñez explicó que el problema es multifactorial, destacando que el crecimiento inmobiliario ha convertido gran parte del suelo natural en superficies de concreto e impermeable.
“Hoy día tenemos que hasta los edificios de apartamentos no tienen un metro cuadrado de área verde; todo es concreto y asfalto, lo que hace que el agua corra por la superficie cosa que no pasaba antes”, indicó.
Asimismo, apuntó que la infraestructura de drenaje pluvial es escasa y carece de un mantenimiento preventivo adecuado y de análisis tecnológicos en las tuberías.

Crisis del agua: Mala gestión por encima de la escasez
Consultado sobre la persistente crisis en el suministro del líquido, el experto aclaró que, si bien fenómenos climáticos como El Niño provocan sequías prolongadas intercaladas con tormentas intensas, la causa principal del déficit es la deficiente gestión administrativa.
Otáñez recordó que informes del Banco Mundial señalan que las pérdidas de agua en las redes de Santiago superan el 70%, una problemática que —a su juicio— no se resuelve con anuncios de grandes obras puntuales, sino mediante un trabajo diario y técnico. En este sentido, lamentó el abandono durante la última década de políticas vitales como la medición de consumo mediante contadores, una práctica internacional que obliga a los usuarios y comercios a un uso más racional del recurso.
Falta de unificación en el sector hídrico
El secretario de Agua Potable y Saneamiento del partido Fuerza del Pueblo también cuestionó la desconexión existente entre las instituciones estatales que inciden en el sector (como el INDRHI, INAPA, Medio Ambiente y las corporaciones provinciales).
Otáñez insistió en que el país urge de la creación legal de una Autoridad Nacional del Agua independiente y con verdadera capacidad jurídica y presupuestaria: “Necesitamos una figura que regule todos los usos, que penalice el desperdicio tanto en los sistemas de riego agrícola como en los acueductos, y que sirva también para defender los derechos de los usuarios”.
Finalmente, sobre el fondo de más de 9,000 millones de pesos anunciado recientemente por el Gobierno para ampliar obras en el acueducto Cibao Central, Otáñez consideró que el plan resulta incompleto al carecer de estrategias para el control de pérdidas y no reflejar partidas claras en el presupuesto nacional.









