SANTO DOMINGO, RD. – Es muy preocupante lo que está ocurriendo en el país con algunos sectores productivos del campo.
El gobierno tiene que poner interés y de hecho celebró una mesa de trabajo con diferentes sectores de la vida nacional buscando la solución a las alzas que están experimentando algunos artículos que componen la canasta familiar.
Pero llama poderosamente la atención que productores de tomates, ajíes, zanahoria y de otros rubros agrícolas están llamando la atención del gobierno con el método de votar estos productos por supuesta falta de mercado local.
El Gobierno tiene que salir al frente a esa situación, porque de lo contrario, continuarán creándose las condiciones para que la oposición logre su objetivo de desacreditar la obra de gobierno que está desarrollando Luís Abinader.
Si no se tratara de un asunto político, los productores como lo establece la ley del mercado, que cuando hay abundancia de algún producto agrícola, el precio baja.
Pero los productores agropecuarios no explican a la población la causa por la que lanzan al basurero los productos, sino que lo que buscan es desacreditar al gobierno.
Con los productos que han sido lanzados al basurero, muy bien pudieran esos productores abaratar sus precios y en medios y en medio de esta pandemia los dominicanos la pasarán mejor.
No es un secreto para nadie que los hoteles son localmente los mayores consumidores de los productos agropecuarios y estos por causa de la pandemia no están funcionando a toda capacidad.
En lo que tiene que ver con el incremento del pan a 10 pesos la unidad, los mayores consumidores de ese producto son los estudiantes a través del desayuno escolar, pero también las escuelas están cerradas, por la misma pandemia.
El gobierno de Luís Abinader asumió los controles de la primera magistratura, con un país cerrado por todos los rincones y ha logrado luego de esos 10 meses la reactivación de la economía.
El Covid-19 no ha terminado, el país sigue en estado de emergencia y con un rebrote que se ha llevado a decenas de dominicanos y mantiene en cama a otros, pero a nuestros políticos eso parece importarle poco.
Si queremos el desarrollo del país bien, nuestros políticos deberían pensar más en el bienestar colectivo y dejar a un lado los beneficios personales y políticos.








