Santo Domingo.- En el nuevo contexto geoeconómico y geopolítico, los países de América Latina y el Caribe enfrentan importantes cambios demográficos, pero también tienen alimentos, recursos humanos y materiales que los demás continentes necesitan para su producción.
Así indicó José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, en su discurso de apertura de la VI Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe.
Citó las proyecciones de las Naciones Unidas de que la población en la región alcanza los 672 millones de personas y continuará creciendo hasta llegar a 731 millones en 2053, para luego comenzar a descender.
El cambio demográfico se caracteriza por varias tendencias, entre ellas la reducción de la tasa de fecundidad y de la fecundidad en adolescentes, la disminución del tamaño de los hogares, el marcado envejecimiento de la población, la migración entre distintos países, el avance de la urbanización, el aumento de la esperanza de vida y la reconfiguración de los tipos de familias.
La fecundidad pasó de seis hijos por mujer en la década de 1960 a 2.1 hijos por mujer en 2015, para luego reducirse a 1.8 hijos por mujer en 2024. También se ha reducido el porcentaje de madres.
La longevidad aumentó entre 1950 y 2024, al pasar de 49 a 76 años. Se espera que para 2050 el 25 % de la población tenga 60 años o más, lo que plantea una mayor demanda de cuidados para la población.
Dijo que se estima que el bono demográfico concluirá en 2028. Esto significa que la población dependiente será mayor que la población en edad de trabajar, situación que afectará la sostenibilidad del mercado laboral y la salud.








