Isaías Franco Guerrero. Nació en Santiago de los Caballeros el 17 de diciembre de 1848. Falleció en la misma ciudad el 30 de mayo de 1914. Hijo de Juan Luis Franco Bidó y Francisca Irene Guerrero García. Sus estudios básicos lo realizó en la escuela de Domingo A. Rodríguez, de nacionalidad española, establecido en Santiago. Posteriormente fue enviado por sus padres, en la embarcación alemana “Mary” a Bremen y Hamburgo y de allí a la ciudad de Nantes, Francia, a continuar su formación académica superior. En aquella nación europea igual que en Santiago de los Caballeros, estuvo de compañeros a sus hermanos Luis y Wenceslao Franco Guerrero. Además, a Eliseo Grullón Julia y José Alejandro Llenas Julia. Se graduó de Licenciado en Derecho en 1872. Regresó a su patria, a su Santiago, en 1874.

El abogado, escritor, educador e investigador dominicano Néstor Contín Aybar, puntualiza que: “Regresó joven al país y empezó a figurar en la política. Generalmente representó a Santiago en el Congreso Nacional, que llegó a presidir en el 1880, año en que se tomó juramento constitucional el Presidente de la República, Fernando Arturo de Meriño, a quien reclamó en su discurso con ocasión de ese acto, que siguiera los pasos de Espaillat. Unos meses después, apenas nueve, le tocó clausurar las puertas del Congreso, para dar paso a la dictadura”. (Aybar, 1984).
También precisa: “Se distinguió, principalmente, como periodista, redactor con el Dr. Alejandro Llenas, del periódico El Orden, vocero semanal, político, literario y defensor de los principios cívicos y políticos del repúblico Ulises Espaillat, que vio la luz pública, por vez primera, en Santiago, el 4 de agosto de 1874.
Era Isaías Franco un espíritu progresista que dejó algunos escritos de gran valía. Actuó, en ocasiones, en la judicatura nacional”. (Aybar, 1984).
El 8 de diciembre de 1884 contrajo matrimonio con la señorita María Altagracia Perelló Rochet, con quien procreó siete hijos: Persio Celeste, Pericles Antonio, Antonio Carlos, María Zoé, Príamo Bienvenido, Elina, Pío Altagracia y Polivio Franco Guerrero Perelló Rochet.

Durante muchos años Isaías Franco Guerrero ejerció la profesión de maestro en escuelas públicas y colegios en Santiago de los Caballeros. En este sentido, el educador, escritor y periodista santiaguero Pedro R. Batista C., ofrece el testimonio siguiente: “Isaías dedicóse con preferencia al ejercicio más ingrato de las tareas escolares, o sea la versión al francés de los autores latinos, sobresaliendo en ese arte difícil —allí llevado a la perfección— de reproducir en forma propia, adecuada y moderna, el pensamiento exacto y preciso de un autor antiguo. Sobre todo en las traducciones de Tácito, que era el terror nuestro, por la dificultad de encerrar en palabras concretas los vocablos abstractos del historiador de la decadencia romana, tan sobrio, conciso y reticente, llegó adquirir Isaías una maestría que admiraba a los mismos profesores; raro como era en todas sus cosas, hacía de la obra de Burnouf sobre Tácito su vademécum, su libro de lectura, favorita, aun durante las vacaciones, en que no era preciso hacer ejercicios supletorios, que nos permitiesen saltar algunas clases intermediarias como la séptima, la quinta y la tercera, urgidos por la necesidad de abreviar el ciclo de los estudios y el tiempo de la preparación”. (C., Santiago a Principios de Siglo, 1976).
Fue director de la Escuela Normal de Santiago en 1886, de Puerto Plata y Montecristi; juez de Primera Instancia en La Vega, juez de la Corte de Apelación de Santiago (1908), presidente del Ayuntamiento de Santiago y diputado por la provincia Santiago.

Su esposa María Altagracia Perelló Rochet, falleció el 29 de septiembre de 1897. En 1906, los profesores Isaías Franco Guerrero, Juan Antonio García y Alcibíades de Peña, fueron los padrinos de la investidura de maestros de la Escuela Normal de Santiago. En esta promoción se graduaron: Ramón Emilio Jiménez, Rafael Estrella Ureña, Rafael César Tolentino Rojas, Ricardo Ramírez Núñez, Juan Ovidio Paulino, José Ovidio García, Pericles Franco y Juan Chery Victoria; jóvenes que luego se convirtieron en modelos cívicos de la educación de Santiago de los Caballeros y del país.
El historiador y biógrafo puertoplateño, Rufino Martínez, de Isaías Franco Guerrero, destaca: “Educado en Francia, donde estudió leyes, venido al país joven todavía, en él se destacó el espécimen de una clase de ciudadano que en medio del desatinado caminar de la colectividad dominicana participó en las actividades políticas, concurriendo con la virtud conciliadora de un espíritu noble, en constante disposición de ofrecer el sacrificio de sus energías y capacidad en pro de una pauta salvadora, y empeñado sinceramente en evitar que por la violencia se cometieran errores”. (Martínez, 1971).
Rufino Martínez también argumenta: “Aunque temperamentalmente morigerado y conservador, no descendió a la sumisión servil, sino que, hecho para el bien, no perdió tono de equilibrio ecuánime en el cual se asienta la autoridad moral. Fue por eso, no obstante haber pasado por difíciles situaciones de dictaduras y tiranías, un hombre honorable”. (Martínez, 1971).

De nuestro biografiado, Pedro R. Batista C., enfatiza que: “Era don Isaías Franco al decir de sus compañeros miembros de la Corte de Santiago un orientador en materia de principios y de jurisprudencia que ayudaba a la mayor eficiencia de la Justicia especialmente en materia civil. Entre sus hijos descollaron Príamo, graduado de Médico en París, tempranamente fallecido, Persio, periodista, activo en sus profundos sentimientos nacionalistas, Pericles, jurisconsulto y Pío Altagracia residente en New York”. (C., 1976).
En su honor una escuela de la Avenida Vda. Minaya, sector Mejoramiento Social de Santiago lleva su nombre.

Bibliografía
Aybar, N. C. (1984). Historia de la Literatura Dominicana, Tomo III. Santo Domingo: Editora Taller C. por A.
C., P. R. (1976). Santiago a Principios de Siglo. Santo Domingo: Editora Panamericana C. por A.










