Kendry espera impaciente en las afueras del Centro de Acogida Vacacional de Haina, donde su hermano está detenido. Ambos son haitianos. Las autoridades migratorias lo retuvieron por, supuestamente, estar en estatus irregular, una versión que, según Kendry, es falsa: “Él está renovado y tiene sus documentos”, aseguró ayer a la prensa.
El hermano de Kendry fue arrestado el pasado martes 1. Un día después (miércoles 2) el Gobierno anunció una de las medidas más fuertes contra la migración irregular haitiana: repatriar, a la semana, 10,000 personas que no porten documentación legal para residir en el país. Se trata de un plan a “gran escala”.

Los detenidos eran transportados en camiones de la DGM y la Fuerza Aérea mediante un amplio dispositivo militar. Muchos de ellos iban apiñados, como sardinas en latas, esposados, respirando el mismo aire, con rostros entristecidos.
Kendry aprovechó la presencia de los medios de comunicación para compartir su experiencia con respecto a su hermano: “No me permiten entrar ni me permiten llamarlo, sabiendo que la situación está totalmente complicada ahí adentro. No hay manera. Yo encuentro eso un tipo de abuso”.

El nuevo director general de Migración, Luis Rafael Lee Ballester, aseguró que todo el plan migratorio se ha realizado con “respeto a los derechos, con prudencia y con uso proporcional de la fuerza” de las autoridades.

Cuando los migrantes irregulares pisen el Vacacional de Haina, situado a unos 18.5 kilómetros de Santo Domingo, serán depurados por agentes para determinar si tienen o no un proceso migratorio abierto en la DGM. De no ser así, “serán deportados a su país”, indicó Lee Ballester.

Las jornadas de detención se han efectuado con la colaboración de las Fuerzas Armadas, el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea, la Fuerza de Tarea Ciudad Tranquila (Ciutran, la Policía Nacional y el Ministerio Público en distintos barrios y sectores del Distrito Nacional, así como de las provincias Santo Domingo, Santiago y La Altagracia.









