Cuando los números se inflan, pero las obras no
En su más reciente rendición de cuentas, el presidente de la República presentó un listado de 221 obras para la provincia de Santiago. El número, a primera vista, suena impresionante.
Pero cuando uno toma ese listado “publicado en la propia página de la Presidencia” y lo revisa obra por obra, aparece una realidad muy distinta.
El problema es cómo se presentan.
En una misma lista se mezclan grandes proyectos de infraestructura con simples asfaltados sin datos técnicos, mantenimientos de infraestructuras existentes contados como obras nuevas, intervenciones municipales y, en varios casos, obras que aparecen repetidas o fragmentadas.
Cuando todo se coloca en el mismo listado y se presenta con el mismo peso, el resultado es un número que suena grande, pero que no explica realmente qué se construyó, cuánto costó y cuál fue su impacto real.

El dato que cambia la discusión
Al analizar técnicamente el listado oficial de las 221 obras anunciadas para Santiago, la distribución real es la siguiente:
– 24 obras de gran impacto estratégico
– 35 obras de infraestructura mediana
– 20 intervenciones de asfaltado o pavimentación
– 73 intervenciones municipales o comunitarias
– 56 mantenimientos o remozamientos de infraestructuras existentes
– 13 entradas repetidas o fragmentadas
Los números hablan por sí solos.
En términos porcentuales:
– 10.8 % son obras estratégicas de gran impacto
– 15.8 % corresponden a infraestructura mediana
– 33 % son intervenciones municipales
– 25 % son mantenimientos o remozamientos
– 9 % son asfaltados sin datos técnicos
– 5.9 % corresponden a duplicidades
Dicho de forma simple:
9 de cada 10 obras del listado no son grandes infraestructuras.
Esto no significa que las demás intervenciones no tengan valor.
Significa que no pueden presentarse con el mismo peso que proyectos estructurales como sistemas de transporte masivo, hospitales o grandes obras hidráulicas.

Obras duplicadas en el listado oficial
El análisis del documento también revela duplicidades evidentes, donde una misma intervención aparece más de una vez con pequeñas variaciones en la redacción.
Entre los casos más claros se encuentran:
Carretera Joaquín Balaguer (Santiago–Navarrete)
– Rehabilitación de la Carretera Joaquín Balaguer Santiago–Navarrete
– Rehabilitación de la Carretera Joaquín Balaguer (Santiago–Navarrete)
Muro en Av. Las Carreras esquina 30 de Marzo
– Construcción del Muro de Hormigón Armado y Obras Conexas en la Av. Las Carreras Esq. 30 de Marzo
-Construcción Muro de Hormigón Armado y Obras Conexas en Av. Las Carreras Esq. 30 Marzo
Puente Las Mercedes
– Conclusión del Puente Las Mercedes
– Construcción Puente Las Mercedes
Carretera Jacagua – Palo Alto
– Terminación Carretera Jacagua – Palo Alto
– Construcción Carretera Jacagua – Palo Alto
Drenaje pluvial Calle 10 de Gurabo
– Drenaje Pluvial Calle Diez Gurabo
– Reparación del Drenaje Pluvial Calle 10 Gurabo
Club Sameji
– Reparación del Club Sameji
– Reparación del Techado Club Sameji
Policlínica Los Amaceyes
– Remozamiento Policlínica Los Amaceyes
– Terminación Policlínica de Los Amaceyes
Policlínica Arenoso
– Construcción Policlínica Arenoso
– Ampliación Policlínica Arenoso
Además, aparece un caso claro de fragmentación de una sola obra en varias líneas: la Calle Peatonal Benito Monción, que se presenta separada en:
– Reconstrucción del sistema sanitario
– Reestructuración eléctrica y soterramiento
– Restauración de fachadas
Una sola intervención urbana aparece convertida en tres entradas distintas del listado.
También aparecen duplicadas intervenciones con el mismo nombre:
– Remozamiento Iglesia El Caimito
– Remozamiento Iglesia Caridad del Cobre
Pequeñas variaciones que inflan el número total sin agregar una sola obra nueva.

Asfaltados sin kilómetros ni inversión
El listado también incluye varias intervenciones relacionadas con asfaltado, pavimentación o rehabilitación de calles.
El problema no es asfaltar calles.
El problema es que el listado no especifica datos básicos, como:
– Cuántos kilómetros se asfaltaron?
– Cuánto dinero se invirtió?
– Cuándo se terminaron las intervenciones?
Sin esa información, es imposible evaluar el impacto real.
Un asfaltado puede ser un tramo de 200 metros o una avenida de cinco kilómetros.
En el listado ambas cosas cuentan igual:
Una línea más en el total de 221 obras.
Una rendición de cuentas seria debería incluir datos técnicos verificables, no solo nombres.
Obras importantes… pero acumuladas de años anteriores
El listado también incluye proyectos relevantes para el desarrollo de Santiago, entre ellos:
– Monorriel de Santiago
– Teleférico de Santiago
– Intervención del Arroyo de Gurabo
– Entrada a Santiago desde el Aeropuerto Internacional del Cibao
– Ampliación del Hospital Cabral y Báez
– Circunvalación Norte (Tramo IV)
Son obras importantes para la ciudad. Nadie lo discute.
Pero varias no comenzaron en el último año y algunas llevan varios años apareciendo en discursos oficiales.
El Monorriel de Santiago, por ejemplo, aún no ha sido entregado y ya duplica su costo.
La intervención del Arroyo de Gurabo continúa en ejecución, va por un 50% y triplica su costo.
El Teleférico de Santiago fue entregado en 2024 y moviliza el 2% de su capacidad de diseño.
Presentar estas obras como parte de un mismo listado sin diferenciar fechas de inicio o entrega distorsiona la lectura real del avance de infraestructura.

El embudo de la realidad
Cuando se aplica un análisis más riguroso al listado, el número comienza a reducirse rápidamente.
El proceso es sencillo:
221 obras anunciadas
– 208 al eliminar duplicidades
– 152 al separar mantenimientos
– 79 obras nuevas verificables
– 24 proyectos de gran impacto estratégico
En otras palabras:
de 221 obras anunciadas, solo 24 corresponden a infraestructuras de gran escala.
Eso representa una reducción de casi el 90 % del número inicial.
La rendición de cuentas que Santiago merece
Una rendición de cuentas no es un simple listado. Es un ejercicio de transparencia que debe responder tres preguntas básicas: cuánto costó cada obra, cuándo comenzó y cuándo se entregó, y qué impacto real tiene en la vida de la gente.
Cuando se anuncian 221 obras, pero el análisis revela duplicidades, asfaltados sin datos técnicos, mantenimientos contados como obras nuevas y proyectos acumulados durante varios años, el número deja de ser una rendición de cuentas y pasa a ser una narrativa.
Santiago necesita infraestructura, pero también necesita claridad.
Porque las ciudades no se transforman con anuncios, sino con obras terminadas.
Jeffrey Infante es Master en Gestión de Empresas, Urbanista, miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo y miembro de la comisión de Infraestructura de la FP.








