Manuel Germán Soriano Corcino. Nació en Santiago de los Caballeros el 24 de diciembre de 1889. Falleció en Santo Domingo el 29 de abril de 1958. A la hora de su muerte ejercía la función de diputado por la provincia Santiago Rodríguez. Fueron sus padres Germán Soriano P. y Florida Emilia Corcino. Cursó todos sus estudios en su ciudad natal. No realizó estudios superiores. Poeta, narrador, periodista, orador y político.
Trabajó como periodista y redactor de “La Información” (Santiago de los Caballeros) y “La Opinión” (Santo Domingo); y colaboró para los periódicos: “Listín Diario” (Santo Domingo), “El Diario” (Santiago de los Caballeros), “La Nación” (Santo Domingo), “El Caribe” (Santo Domingo) y “El Progreso” (La Vega).

Combatió desde el periodismo y la tribuna pública la intervención militar norteamericana (1916-1924). Por su arrojo y acerva crítica a la injerencia militar extranjera fue perseguido y obligado a esconderse en las montañas de San José de las Matas.
Estuvo casado con la señora Genoveva Soriano con quien procreó cinco hijos: Adolfo, Lina, Marcos, Claudio y Consuelo.
El abogado, escritor e investigador Néstor Contín Aybar, en su “Historia de la Literatura Dominicana”, cuenta que Germán Soriano adquirió su formación literaria e intelectual: “… a base de innata inclinación, de extraordinario talento y de una cultura indirectamente alcanzada, no en las aulas, sino en el trato cotidiano y bien aprovechado de intelectuales de renombre, con quienes sostenía relaciones de amistad. Fue tribuno espontáneo, improvisador feliz, que adornaba su oratoria con efectistas frases de relumbrón, que arrancaban aplausos estruendosos a sus oyentes. Terció en la política doméstica y su pluma y verbo estuvieron al servicio de caudillos triunfantes. Era hombre cordial, amistoso, que a nadie regateaba el elogio placentero”. (Aybar, 1984).

En este mismo sentido, Joaquín Balaguer, en su también “Historia de la Literatura Dominicana” de M. Germán Soriano puntualiza que. “Es el dominicano que mejor personifica en la literatura de los últimos tiempos, la figura del autodidacta y la del tribuno intuitivo. Dueño de una cultura superficial, pero extensa, adquirida, antes que en la familiaridad con los libros, en forma reflejada mediante el contacto con las clases letradas, pertenece a esa generación dominicana de improvisadores brillantes que han sabido suplir con su fértil sensibilidad las deficiencias de su formación intelectual, y a quienes les ha sido concedida la facultad de escribir muchas veces por intuición, obras prodigiosamente inspiradas”. (Balaguer, 1988).
Manuel Germán Soriano Corcino fue cónsul general en Japón, diputado por la provincia Santiago Rodríguez y senador por la provincia Santiago.

Publicó las obras: “Santiago Tradicional y Pintoresco” (Ensayos Imprenta L. H. Cruz, Santiago, 1927), “¿De quién? El perfume de una flor que se desprende” (Poesía, Imprenta Listín Diario, Santo Domingo, 1938), “El Jefe” (Historia, Imprenta Ex-Libris, Santo Domingo, 1940) “Machete” (Novela, Impresora Dominicana, Ciudad Trujillo, 1951), “En río verde del Cibao” (Novela, Impresora Dominicana, Ciudad Trujillo, 1951), “Campanero” (Poesía, Impreso en Madrid, Gráficas Valera, 1958), “Llamada de Trujillo en Siete Tiempos” (Premio Nacional de Poesía Gastón Fernando Deligne, Impresora Dominicana, Ciudad Trujillo, 1958).

Sus restos mortales fueron trasladados desde la capital dominicana a Santiago de los Caballeros en una aeronave de la Compañía Dominicana de Aviación, facilitada por el presidente de la República. Fue recibido en el aeropuerto de la hidalga ciudad por familiares y autoridades civiles y militares. Su cuerpo fue envuelto en la bandera nacional y llevado a la Capilla Santo Cristo del cementerio municipal de la ciudad de Santiago, donde recibió los honores de general de brigada. Luego se le hizo las exequias fúnebres correspondientes.

Al sepelio fueron enviadas diversas coronas de flores de parte de Rafael Leónidas Trujillo Molina, del presidente de la República Héctor B. Trujillo Molina, del Congreso Nacional, de la junta central directiva del Partido Dominicano, de la Cámara de Diputados, de la gobernación provincial de Santiago, del Ayuntamiento Municipal, de la Benemérita y Respetable Logia Masónica Nuevo Mundo No.5, de la Sociedad Amantes de la Luz, de la Sociedad Alianza Cibaeña, del Centro de Recreo de Santiago, del Club Santiago, de la Asociación de Periodistas Militantes de Santiago y del Frente Periodístico Santiagués.
Un regimiento del Ejército Nacional, comandado por el teniente coronel Juan Valenzuela presentó armas. La banda de música del segundo regimiento interpretó la pieza sagrada: “Más cerca de ti, Dios mío” mientras era disparada una salva de artillería de trece cañonazos. Al bajar el cadáver a la fosa, el corneta tocó silencio y las tropas hicieron tres descargas de fusilería.

El panegírico fue leído por el diputado Rafael (Fello) Vidal Torres; también habló el secretario de Cultos, Licdo. Joaquín E. Salazar.
En el entierro estuvieron Alejandro Espaillat Grullón (gobernador civil de la provincia Santiago), José Antonio Hungría (senador por la provincia Santiago), Tomás Casals Pastoriza (presidente de la junta municipal del Partido Dominicano), Juan Tomás Díaz (general de brigada del Ejército Nacional), Teodoro Noboa Martínez (teniente coronel de la Policía Nacional), Dr. Jesús I. Hernández (abogado ayudante del procurador general de la República con asiento en Santiago), Licdo. Francisco Porfirio Veras (síndico municipal de Santiago), Miguel Ángel Jiménez (supervisor de alfabetización en el Cibao) y Salvador Emilio Peláez (director de educación), entre otros.

Bibliografías
Aybar, N. C. (1984). Historia de la Literatura Dominicana. Santo Domingo: Editora Taller, C. por A.
Balaguer, J. (1988). Historia de la Literatura Dominicana. Santo Domingo: Editora Corripio, C. por A.










