La fascinación por Diana de Gales y su legado continúa casi 29 años después de su muerte. Cada cierto tiempo, su historia vuelve a escribirse en presente. No solo por nuevas informaciones que ven la luz —o aquellas que se recuperan del pasado—, también por esos recuerdos tangibles que se han convertido en preciados bienes para sus propietarios y objeto de deseo para sus seguidores. De sus vestidos icónicos a cartas personales… pequeños fragmentos de una vida que siguen generando interés.
El próximo 7 de julio, la casa de subastas británica Gorringe’s pondrá a la venta una colección relacionada con la princesa de Gales y su adolescencia. Los objetos de este nuevo lote, que ofrece una visión única de cómo era Diana Spencer antes de convertirse en Diana de Gales al casarse con el entonces príncipe Carlos, provienen de Katherine Hanbury, amiga de la infancia de Lady Di que asistió junto a ella al West Heath Girls’ School, en Londres, entre 1973 y 1977. “Representa un archivo personal genuino de una amistad real de alguien que conoció a Diana antes de su vida pública. A través de estos objetos puede verse a la princesa en los años previos a convertirse en una de las personas más famosas del mundo, como una joven inocente, orgullosa, reflexiva y profundamente sincera”, explican desde la casa de subastas.
Esta colección incluye cuatro fotografías inéditas, en color, de la época escolar de Diana de Gales: dos de ellas en su dormitorio sola, otra en el exterior del centro y la última con su grupo de amigas, en una estampa en la que aparecen todas relajándose al sol junto al colegio. En aquella etapa, la princesa no destacaba precisamente por su buen rendimiento académico. Abandonó el West Heath Girls’ Schoo a los 16 años, en 1977, el mismo año en el que conoció a su futuro marido y padre de sus dos hijos. Aunque no comenzarían su relación hasta 1980; y, un año más tarde, el 29 de julio de 1981, pasarían por el altar.

Otro de los objetos que salen a la venta es, precisamente, de dos meses después de aquella multitudinaria boda celebrada en la catedral de San Pablo. Lady Di escribió una carta a Hanbury después de regresar de su luna de miel, que concluyó con una estancia en el castillo de Balmoral después de un viaje de dos semanas a bordo del yate real Britannia. La misiva está fechada el 27 de septiembre de 1981: “Querida Katherine, no te imaginas la grata sorpresa que me llevé al abrir tu tarjeta. Muchísimas gracias por escribirme y desearme lo mejor”. Son tres páginas escritas a mano en el papel oficial del palacio de Buckingham, con el sello real de la reina Isabel II. “Tuvimos una luna de miel maravillosa, con sol radiante y, por suerte, mar en calma. Muchísimas gracias por tu amable gesto. Con mucho cariño, una Diana sumamente agradecida”, termina la misma. Estas páginas van dentro de un sobre original que también forma parte del lote.
La propietaria de estos recuerdos también ha incluido en la venta una tarjeta de cumpleaños escrita a mano por Diana de Gales, firmada como Diana (S), de Spencer. Lo que parece intuir es que había otra Diana en su clase y era así como se diferenciaban una de otra. “Recuerda a Diana ofreciéndose voluntaria para limpiar la casa de la directora, y son recuerdos como este, y la colección que ha salido a la luz, los que presentan a la verdadera Diana de una manera completamente opuesta a la imagen pública creada por otros”, explica Albert Radford, especialista en libros y manuscritos en Gorringe’s.
El último elemento que completa esta colección es el programa de una ceremonia íntima de Acción de Gracias celebrada en St.Martin-in-the-Fields, en Londres, el 19 de noviembre de 1997, en recuerdo a la fallecida Diana de Gales. La princesa murió en un trágico accidente de coche en París cuando tenía 36 años, el 31 de agosto de 1997. Esta cita nada tuvo que ver con el funeral de Estado que se celebró el 6 de septiembre en la abadía de Westminster y que fue transmitido por televisión a todo el mundo. Solo los más cercanos acudieron a su última despedida, lo que convierte este programa en un recuerdo único y que no tantos tienen en su poder.

La casa de subastas estima que el precio de venta de toda la colección oscilará entre los 4.600 y los 6.937 dólares. El objetivo es que coincidiese la subasta con el que habría sido el 45º aniversario de la boda real de Carlos III y Diana, el 29 de julio. Además, el 1 de julio, la princesa de Gales habría cumplido 65 años.








