María Trinidad Sánchez.- El sacerdote católico Norberto Rosario Ovalle cuestionó la proliferación de negocios vinculados a los juegos de azar en el país y afirmó que el Congreso Nacional está «lleno de riferos, galleros y patrocinadores de juegos de azar», situación que, a su juicio, dificulta una regulación efectiva de esta actividad.
Durante una intervención desde la parroquia San Francisco de Asís, en el municipio El Factor, provincia María Trinidad Sánchez, el religioso manifestó preocupación por la presencia de bancas de apuestas y máquinas tragamonedas en distintas comunidades, especialmente por su cercanía a escuelas, iglesias, hospitales y otros espacios sensibles.
Rosario Ovalle sostuvo que existiría una «colusión de intereses» cuando legisladores encargados de elaborar las normas mantienen, según afirmó, intereses vinculados directa o indirectamente al sector que deben regular.
«Nadie puede ser juez y parte», planteó el sacerdote al cuestionar que personas relacionadas con negocios de apuestas puedan participar al mismo tiempo en la elaboración de las reglas destinadas a supervisarlos.
El religioso también expresó preocupación por el impacto social de los juegos de azar y aseguró que su proliferación contribuye a fomentar conductas que pueden alcanzar incluso a menores de edad.








