CIUDAD DE MÉXICO – En un acontecimiento sin precedentes que marca un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas y culturales entre ambas naciones, la Ciudad de México realizó, por primera vez en su historia, un homenaje visual masivo a la República Dominicana. Siete de los monumentos y plazas más emblemáticos de la capital mexicana se vistieron con el rojo, blanco y azul, en conmemoración del 182 aniversario de la Independencia Dominicana.
Este gesto inédito de hermandad y respeto transformó el paisaje urbano de la metrópoli, proyectando la luz de la patria de Juan Pablo Duarte sobre los cimientos de la historia mexicana. Durante las noches del 26 y 27 de febrero, el resplandor dominicano fue el protagonista en:
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El Ángel de la Independencia
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El Monumento a la Revolución
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El Zócalo de la Ciudad de México
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El Palacio Legislativo de San Lázaro

Un tributo de Quisqueya en el corazón Azteca
La iniciativa, lograda gracias a la estrecha colaboración con el Gobierno de la Ciudad de México, contó con la participación de altos funcionarios, congresistas y miembros del cuerpo diplomático de ambos países, encabezado por su embajador el periodista Juan Bolívar Díaz. Este acto trasciende lo visual para convertirse en un símbolo de la sólida amistad y los lazos históricos que, hoy más que nunca, unen a México con la República Dominicana.

«La República Dominicana elevó su bandera en el corazón de México, reafirmando que la independencia no es solo memoria, sino identidad viva que trasciende fronteras.»
Este suceso marca un precedente para las futuras celebraciones patrias dominicanas en el extranjero, demostrando que la soberanía dominicana es reconocida y celebrada con honores en la capital más grande del continente.









