Benigno Filomeno de Rojas. Nació en Santiago de los Caballeros el 13 de febrero de 1811. Falleció en Santo Domingo, en la entonces Villa de San Carlos, el 30 de octubre de 1865. Hijo de José María de Rojas y de María de los Dolores Espaillat. A raíz de la ocupación de la parte española de la isla por el ejército haitiano comandado por el general Jean Pierre Boyer, el 9 de febrero de 1822, su familia se marchó, primero a Cuba, luego a Puerto Rico y finalmente a Venezuela. Abogado, educador, orador, diplomático, patriota y político.
Se alistó en la Marina Real Británica, en el buque “Barham” y estudió en Inglaterra la carrera de Derecho. Fue secretario privado del Almirante Charles R. Flemming, comandante en jefe de las Fuerzas Navales Británicas en las Antillas. Tiempo después, residió en los Estados Unidos, en Nueva Orleans, donde trabajó en los negocios de su hermano José María, de acuerdo con el historiador Euclides Gutiérrez Félix.

Néstor Contín Aybar refiere que Benigno Filomeno de Rojas: “Pasó la mayor parte de su infancia y juventud en Europa. Luperón se refiere a él en estos términos: “Educado en Inglaterra, desde temprano, se ejercitó en el arte de la oratoria, y entró en el Colegio de Abogados, de donde salió nombrado canciller, siendo después primer secretario de la Legación Inglesa en Washington, donde tuvo lugar de penetrarse bien de los principios democráticos, adquiriendo una superioridad en el conocimiento de los negocios, que lo colocó a gran altura. Rojas alcanzó la mayor confianza del Gobierno inglés, hasta quedar encargado de la Legación por mucho tiempo…”. (Aybar, 1983).
Regresó a su patria en 1846, dos años después de la independencia de la República Dominicana, acontecimiento llevado a cabo el 27 de febrero de 1844. Desde entonces se dedicó a labores educativas, jurídicas, patrióticas y políticas.

Presidente de la Cámara del Tribunado (1847) desde donde sometió al Congreso Nacional el “Proyecto de Reforma Monetaria” (1847), además, llegó a presidente del Congreso (1853), presidente del Congreso Revisor que votó la Constitución del 25 de febrero de 1854; senador por la provincia Santiago (1854), diputado por Santiago, comisionado de Relaciones Exteriores de Hacienda y Comercio, presidente del Congreso Soberano que decretó la Constitucional conocida como la Constitución de Moca (19 de febrero de 1858), vicepresidente de la República en tres ocasiones (23 de febrero de 1858), (31 de agosto de 1863) y (23 de marzo de 1865), miembro fundador de la sociedad “Junta Directiva” (25 de octubre de 1860).
En 1863 presidió la Junta Gubernativa con asiento en Santiago de los Caballeros, compuesta por los generales restauradores Pedro Antonio Pimentel, Benito Monción y Federico de Jesús García. Para esa fecha le fue conferido el grado de General de División del Ejército Restaurador (14 de febrero de 1863). Presidente provisional de la República Dominicana, desde el 24 de enero hasta el 25 de marzo de 1865.

Gregorio Luperón escribió, de Benigno Filomeno de Rojas: “Mentor de los Restauradores, hombre de Estado de primer orden, apóstol de ideas avanzadísimas, de principios democráticos; distinguiéndose por su honradez y la pureza de sus pensamientos. A él se debe mucho la Restauración dominicana, y ojalá que puedan hacer muchos tanto como él”. (Luperón, 1939).
Filomeno de Rojas contribuyó a la creación de escuelas primarias e institutos de educación secundarias en la común y en las capitales de cada provincia liberada del dominio español.
Sobre su muerte, varios historiadores sustentan fue envenenado por sus opositores políticos. Esta teoría cobró fuerza porque no se investigó la causa de su deceso como debió hacerse.
Sus restos mortales están en un mausoleo del Panteón Nacional de la Zona Colonial de la República Dominicana.

Una calle del sector Pueblo Nuevo de Santiago de los Caballeros lleva su nombre y es de lamentar que la escuela construida por el Estado dominicano en terrenos del municipio que honraba el nombre del prócer Restaurador fuera eliminada para crear una “Escuela de Arte Privado” con el nombre: “Instituto de Cultura y Arte” (ICA).

Bibliografía
Aybar, N. C. (1983). Historia de la Literatura Dominicana Tomo II. Santo Domingo: Editora Taller C. por A.
Luperón, G. (1939). Notas Autobiográficas y Apuntes Históricos. Santiago, República Dominicana: Editora El Diario.








