León Federico Sosa Bornia. Nació en la actual provincia María Trinidad Sánchez el 13 de abril de 1903. Falleció en Santiago de los Caballeros el 19 de octubre de 1972. Hijo de José Joaquín Sosa Beltrán y María Josefa Eusebia Bornia Ariza quienes vinieron a residir a Santiago cuando él contaba con sólo cuatro meses.
Realizó los estudios primarios en la escuela dirigida por el profesor Enrique Chamberlain y los secundarios en la Escuela dirigida por el maestro Rafael Ramos Grullón, entonces ubicada en las calles Salvador Cucurullo esquina Benito Monción; también en la escuela asignada al profesor Rafael Moscoso. Los superiores en la Universidad de Santo Domingo, en donde se graduó de Licenciado en Derecho, el 19 de marzo de 1930.
Se casó con la señorita Pura Amelia Cabral Tavares en 1930, con quien procreó cinco hijos: María Amelia, Leonardo, Mario Joaquín, Celia Luisa y Lourdes Sosa Cabral. Desempeñó el cargo de juez de la Corte de Apelación de Santiago (1931), San Cristóbal, La Vega, San Juan de la Maguana y San Pedro de Macorís.Terminadas sus funciones de servidor público en la justicia dominicana, regresó a Santiago.En 1938 con motivo del centenario de la Sociedad “La Trinitaria”, la Sociedad “Amantes de la Luz” auspició un certamen literario en el que León Federico Sosa Bornia obtuvo una Mención Honorífica con su texto poético: “Mi Patria”.
El poeta, narrador y gestor cultural José Ulises Franco, su gran amigo, escribe: “León Sosa era un hombre afable y sencillo, leal amigo, buen esposo y excelente padre de familia. Poseía una admirable vena poética, a cuyo influjo escribió los más inspirados poemas de exquisito sabor patriótico y folklórico en los cuales puso de relieve toda la gracia y el colorido de su amada tierra. Publicó un libro con el epígrafe de “Romances”, el que fue rápidamente agotado, debido a la gran demanda que obtuvo en todo el país. Varias de sus creaciones poéticas figuran en algunos textos escolares, lo confirma la sutil belleza de sus poemas, entre los cuales están el soneto “La Sigua”, y el poema “Mi Patria”. (Franco, 1974).
José Ulises Franco también precisa: “Para el poeta León Sosa, a quien nos ligaba más que una sincera amistad un cariño de hermanos, escribimos en fecha 30 de octubre de 1972, con motivo del sensible fallecimiento de tan inolvidable poeta y amigo, las siguientes estrofas que hoy reproducimos como digno tributo a su memoria”. (Franco, 1974).
Julín Varona, prologuista de la obra: “Romances” (1938), destaca de su autor lo siguiente: “En este libro se nos presenta el poeta León Federico Sosa, como romancero, mostrándonos modestamente la regalía de su numen. Y ha bastado este fresco manojillo de producciones suyas, más objetivas que subjetivas, más inspiradas que elucubradas, para hacernos sentir el encanto de sus versos asonantes que, sin pecar de incultos, exhalan con naturalidad aromas del ambiente criollo y prenden en la mente las lucecillas de las añoranzas al revivir tipos, escenas y panoramas de la patria chica; es decir, de ese pequeño mundo en que ha descrito toda infancia, con el pueblo natal como centro de la creación y los confines de la comarca como fronteras de un universo espiritual”. (Varona, El Romance, 1938).
Concluye el presentador de la obra, Julín Varona, diciendo que: “Celebremos, pues, los dominicanos, estos retoños de la musa de León Federico Sosa, la que parece buscar con sinceridad, para las fases poéticas del criollismo, el fiel espejo que este encuentra en el romance. Un poeta que se consagre a este género de composición, con la felicidad que él comienza, puede llegar hasta los filones de dicha cantera, de la que saldrá, en el alba de un nuevo ciclo de la poesía vernácula, el romancero de nuestras gestas heroicas y figuras legendarias, el romancero esperado que ha de mantener sempiternos, en el alma dominicana, los más puros sentimientos del patriotismo”. (Varona, El Romance, 1938).

El cadáver del poeta León Federico Sosa fue velado en la Funeraria Protectora La Altagracia de la Calle Del Sol y sepultado en el cementerio municipal de la 30 de Marzo. Su sepelio se constituyó en una verdadera manifestación de duelo al cual asistieron familiares y amistades de varias provincias del país.Al mismo enviaron coronas de flores la Benemérita y Respetable Logia Masónica Nuevo Mundo No. 5; el presidente de la República Joaquín Balaguer, la Corte de Apelación de Santiago, la Escuela de Economía Doméstica, la Sociedad Amantes de la Luz, la Sociedad Alianza Cibaeña y el Club Santiago.
Bibliografía
Franco, J. U. (1974). Perfiles y Cosas Dominicanas. Santiago de los Caballeros.
Varona, J. (1938). El Romance (Prólogo). Santiago de los Caballeros: Editorial El Diario.









