Como el superhéroe que corta el cable correcto a un segundo de que la bomba explote, Bernhard Langer llegó a tiempo para prolongar la racha que mantiene desde 2007, cuando cumplió 50 años y pudo acceder al Champions Tour. El alemán se impuso en la final del gran circuito de veteranos con un putt larguísimo en el hoyo 18 que despertó la adrenalina de sus grandes victorias.
Con 67 años, Langer ganó el cuadragésimo séptimo título en aquella Liga. Nadie ha conseguido más. En esta ocasión, para los récords, sumó dos de las cuatro vueltas con tanteos más bajos que su edad, suerte que firmaría al menos una vez en su vida cualquier golfista. Tiró 64 el viernes y 66 el domingo. El sábado se quedó en 67. Entre por debajo o igualadas ya suma 23 vueltas en esos números.
«Romper dos veces mi edad e igualar otra vez es muy excepcional. Y si no hubiese tirado la bola fuera de límites el primer día en el 14 podía haber conseguido las cuatro. He jugado un golf increíble esta semana y he pateado además muy bien», contó a los periodistas.








