Por Radhamés Rosado
Luego de una larga espera, Rory logra la gran hazaña de sumarse a la lista de Sarazen, Hogan, Player, Nicklaus y Woods de poder ganar los 4 majors y que mas emblemático que hacerlo en donde muchos lo llaman la «Champions del golf». Para los fanáticos y jugadores, la semana de la chaqueta verde —o The Green Jacket— es un auténtico toque de queda. Desde el lunes, el Masters paraliza el mundo del golf, y no es hasta el domingo, cuando el ganador viste la icónica chaqueta, que todo vuelve a la normalidad.
El Masters es un torneo de sueños, símbolo y tradición y se juega cada año en el Augusta National Golf Club, en Georgia, y comenzó en 1934. El primer campeón fue Horton Smith, quien se llevó el título con una ronda final de 72 golpes. Desde entonces, el torneo ha crecido en prestigio hasta convertirse en uno de los cuatro Majors del golf profesional. El más ganador en la historia del Masters es Jack Nicklaus, con seis victorias, seguido por Tiger Woods con cinco.
El Augusta National volvió a vestirse de gala para recibir a los profesionales del golf. A lo largo de la semana, vimos cómo algunos se despidieron temprano, cómo otros resistieron el corte con lo justo y cómo los favoritos empezaron a despegar en el leaderboard. Con condiciones climáticas cambiantes, greens veloces y roughs implacables, el Masters 2025 nos ha tenido al borde del asiento.

Rory McIlroy: El Regreso Triunfal
Después de una espera de más de una década, Rory McIlroy finalmente logró conquistar el Masters, completando así el codiciado Grand Slam de su carrera. Su última victoria en un major había sido en el Open Championship de 2014, lo que significaba una sequía de 11 años sin triunfos en los grandes torneos.
McIlroy llegó al Masters 2025 en una forma impresionante, habiendo ganado dos torneos del PGA Tour a principios de año, incluyendo The Players Championship. Sin embargo, el Masters siempre había sido su asignatura pendiente, especialmente después de su colapso en la ronda final de 2011.
Durante el torneo, McIlroy mostró una consistencia notable. Tras un comienzo sólido, tomó el liderato después de la segunda ronda, enfrentando la presión de ser el líder durante el fin de semana. En la tercera ronda, hizo historia al comenzar con seis scores consecutivos de tres o menos, incluyendo un eagle en el segundo hoyo, lo que le permitió ampliar su ventaja.

La ronda final fue una montaña rusa de emociones. McIlroy comenzó con firmeza, pero en los últimos nueve hoyos, su ventaja de cuatro golpes se desvaneció ante la arremetida de Justin Rose, quien firmó una ronda final de 66 golpes (-6), igualando el marcador total en -11. En el hoyo 18, McIlroy tuvo la oportunidad de sellar la victoria con un putt de cinco pies para par, pero lo falló, llevando el torneo a muerte súbita.
En el primer hoyo del desempate, McIlroy mostró su temple de campeón. Con un tiro preciso y un putt certero para birdie, superó a Rose, quien no pudo igualar el score, Este triunfo no solo le otorgó la codiciada chaqueta verde, sino que también lo consagró como uno de los pocos golfistas en completar el Grand Slam de su carrera.
¡No fue solo una victoria, fue un momento eterno. De esos que hacen amar el deporte. Porque todos los que lo vivieron, saben que no lo van a olvidar jamás.!








