Cuando la Sociedad Amantes de la Luz se encontraba en estado inactivo, Persio Celeste Franco Perelló se hizo cargo de la institución, de acuerdo al poeta, narrador y periodista José Ulises Franco Marte.
Amantes de la Luz fue fundada por el honorable educador, poeta, ensayista, periodista, pensador liberal y patriota Manuel de Jesús de Peña y Reinoso, el 4 de junio de 1874.
Persio C. Franco logró la presidencia de la entidad cultural y social en el 1920. En 1926, adquirió la casona de la calle 30 de Marzo, esquinas 16 de Agosto y Duvergé, para reubicar a Amantes de la Luz, luego de esta permanecer por más de medio siglo en la Calle Del Sol esquina San Luis, donde se encuentra el edificio del Correo de Santiago (INPOSDOM).

Dicho local era propiedad de la sucesión Lora, y ya había contraído un compromiso de venta con el señor Badui M. Dumit, a quien se dirigió Persio C. Franco, para solicitarle el favor de que suspendiera la negociación, y le explicó los fines de la acción. Tras la aceptación por parte del señor Dumit, se formó una comisión integrada por los señores: Persio C. Franco, licenciado Rafael F. Bonnelly y Ramón Emilio Jiménez, cuya primera actividad fue una visita al industrial Anselmo Copello, entonces presidente de la Compañía Anónima Tabacalera, se le solicitó un préstamo en efectivo para la adquisición.

La historiadora y catedrática Valentina Peguero de Lawlor, puntualiza que: “En este proyecto cooperó el señor Anselmo Copello con un préstamos de $10, 000.00, que incluyó el cobro de los intereses. El señor Yapur Dumit, que tenía planes definitivos de la compra de dicho inmueble, renunció a sus intenciones, a petición de los directivos, luego que éstos le expusieron los objetivos perseguidos”. (Peguero, 1985).

Persio C. Franco fue legislador ante el Congreso Nacional. El 6 de octubre de 1922 firmó el documento “Plan Hughes-Peynado” que consistía en el acuerdo de desocupación de la tropa norteamericana del territorio dominicano. Colaboraba con artículos y ensayos para los periódicos “El Diario”, “La Información” y el “Listín Diario”.
El 30 de noviembre de 1937, el Congreso Nacional Dominicano, promulgó de urgencia lo siguiente: “Declarar como por la presente declara, dominicanos indignos, traidores a la patria, a los señores Ángel Morales, Luis F. Mejía, Ramón de Lara, Persio C. Franco, Jaime Sánchez, Federico Ellis Cambiaso y Jaime Sánchez hijo, han realizado actos indignos del patriotismo y de la dignidad humana, suscitando la malquerencia de extranjeros contra su propia patria, atribuido a su propia país, calumniosamente, propósitos agresivos contra una nación con la cual mantiene la República relaciones amistosas e insinuando la injerencia extranjera en los asuntos internos del Estado, hechos que constituyen una traición a la República”.

Persio Celeste Franco Perelló. Nació en Santiago de los Caballeros el 3 de febrero de 1886. Falleció en New York, el 29 de julio de 1977. Hijo de Isaías Franco Guerrero y María Altagracia Perelló Rochet. Educador, periodista, escritor y congresista.
Miembro fundador y tesorero de la “Asociación de Prensa”, gremio de periodistas constituido en Santiago el 8 de octubre de 1916. También fundador del periódico “El Independiente”, órgano de difusión de la Junta Electoral Independiente. Además, fundó junto a su hermano Pericles A. Franco Perelló, el periódico “Patria”, vocero de la campaña nacionalista durante la intervención militar norteamericana (1916-1924).

Participó como invitado en el Primer Congreso Panamericano de Periodistas, efectuado en Washington, del 7 al 13 de abril de 1916. El 15 de marzo de 1926, publicó el folleto titulado: “Algunas ideas”, en donde expone aspectos concernientes a la prensa dominicana e hispanoamericana. La dedicatoria del mismo contiene lo siguiente: “Este folleto, el primero que publico, lo dedico a la dulce i venerada memoria de mi padre, ISAÍAS FRANCO, un ser de honda i dulzura infinitas, que ha dejado nuestra vida perfumada con la huella de su puro amor paterno; que se desvivió por inculcarnos estos grandes amores; “a Dios sobre todas las cosas”, al prójimo, a nuestra República, a la paz, a la verdad, a la justicia, a la sinceridad, a la modestia, a la humildad, al silencio, al aseo, al progreso, i quien , al morir, nos reveló este deseo, para nosotros mandato sagrado; “a mis hijos que vivan siempre en la más perfecta unión, i que se conduzcan en todo de acuerdo con las reglas del honor”.

Fue de lo que se opuso radicalmente a la construcción del Faro a Colón, proyecto que entonces se levantaría en la capital dominicana.

Datos para la Historia de la Arquitectura de Santiago
“El edificio de correos y telégrafos de Santiago”
Por Román Franco Fondeur
Al comenzar el decenio de 1880 la sociedad Amantes de la Luz obtuvo su primer local propio. Era una casa “de madera y cinc” ubicada en la esquina de las calles del Sol y San Luis. Fue adquirida mediante operación de compra-venta a don Domingo Acevedo, según nota publicada por “La Voz de Santiago” en su emisión fechada el 22 de mayo de 1881.
Corrieron los años, preñados de historias. Y al finalizar el lapso oscuro de la “Ocupación Americana”—1916-1924— fue elegido Presidente el Gral. Horacio Vásquez. En la segunda mitad del decenio de 1920 el Gobierno de Vásquez necesitaba un solar céntrico, en Santiago de los Caballeros, para la construcción de un edificio de Correos y Telégrafos. Don Persio C. Franco, a la sazón Presidente de Amantes de la Luz, gestionó para que las resultantes de una operación, mientras el Gobierno dotaba a la Hidalga de un hermoso edificio de Correo, la sociedad amantelucina entraba en posesión de un local mucho más céntrico y funcional que el que “cedía”. En aquello años, aún, el centro global de la urbe santiaguesa era el Parque Duarte a cuyas veras quedaba situado el nuevo local de Amantes de la Luz.
En el solar resultante, en la esquina de las calles del Sol y San Luis, se edificó el local-Palacio de Correos y Telégrafos.
Para octubre de 1928 la obra ya estaba bastante adelantada, los trabajos dirigidos por el señor Mariano Turul. El plano fue trazado por el arquitecto Fidel Sevillanos, del Depto. de Obras Públicas.
El Solar “originalmente” medía cuatrocientos cincuenta metros. Los planos dejaban un espacio libre de edificaciones —calle San Luis— para estacionamientos de los vehículos transportadores de correo.
Para octubre de 1928 se estimaba que el edificio sería inaugurado en un futuro calculable en seis meses.
La crónica periodística de la época —El Diario, 4 de Oct. 1928— señalaba: “Para dar una idea de la importancia de este edificio basta decir que ya ha sido terminado totalmente el artesanado del techo que es de un sistema de refuerzo, especial, de acuerdo a la arquitectura moderna, con resistencia de doscientos cuarenticinco libras por pie cuadrado. Todas las ornamentaciones exteriores eran de Terracota que le darán un acabado perfecto. El portaje, que ha sido construido en USA es de madera de ciprés, con cristales florentino color ámbar y todos los “herrajes” de bronce de la mejor calidad. Los pisos de la parte que dará acceso al público, serán de granitos de mármol, con zócalo de mármol veteado; los demás de las oficinas serán de mosaico hidráulico. Asimismo, llevará este gran establecimiento nacional, rejas ornamentadas de hierro maleable y en su entrada principal, en la esquina, una vistosísima marquesina de cristal y bronce que dará al conjunto un aspecto idéntico al de esos artísticos edificios que muchos hemos visto en las grandes ciudades.
Como una nota adicional —cuasi anecdótico— podemos señalar que desde la escalinata de la puerta principal del Edificio de Correos, antes de marchar con la tropa, hacia la Capital, con que derrotó al Presidente Vásquez el Licdo. Rafael Estrella Ureña, febrero de 1930, pronunció ardiente arenga.
Durante la era de Trujillo, el Estado compró la casa de don Juan Francisco Batlle Espaillat sita en la calle San Luis y colindante al solar del Edificio de Correos. Entonces se realizaron obras de ampliación de dicha edificación aprovechando la anexión de ese nuevo solar resultante de la demolición de la hermosa vivienda de don Juan. (Franco Fondeur, Román: “Datos para la Historia de la Arquitectura de Santiago: “El edificio de correos y telégrafos de Santiago”. El Nuevo Diario. Santo Domingo, 23 de mayo de 1987. Pág. 20).










