SANTO DOMINGO. – Los pequeños comerciantes y las pequeñas empresas están al borde de la quiebra debido a las medidas del Gobierno de mantener esos pequeños negocios cerrados por el asunto del cornavirus.
En tal sentido la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC) solicitó este miércoles al presidente Danilo Medina, iniciar el próximo lunes 11 del presente mes la apertura gradual de los sectores del comercio que son esenciales para que las empresas autorizadas por el decreto presidencial 134-20 puedan continuar ofreciendo sus servicios y al mismo tiempo se contribuya al distanciamiento social.
Iván García, presidente y vocero de la entidad de comerciantes, planteó que las ferreterías, tiendas de repuestos, talleres de mecánica y tiendas de electrodomésticos tienen que empezar a ofrecer sus servicios para que disminuyan las extensas filas de las grandes cadenas comerciales que ofrecen los mismos servicios que las micro, pequeñas y medianas empresas del país.
Considera que los consumidores visitarían los comercios de sus barrios y pueblos, y descongestionarían las enormes filas que existen en la actualidad.
García expresó que “no se oponen a que las grandes cadenas y tiendas de repuestos continúen operando. Pero entienden que las Mipymes del país tienen el derecho a ofrecer sus servicios a sus clientes, siempre actuando de acuerdo con los protocolos de seguridad del Ministerio de Salud.
El dirigente comercial destacó que las Mipymes son el 97% de las empresas del país, y que se resisten a creer que se esté produciendo un ambiente para la desaparición del sector mayor empleador, en beneficio de las grandes empresas.
Manifestó que el sector Mipymes está al borde del colapso económico, ya que miles de negocios tendrán que cerrar para siempre, si el Gobierno no atiende el reclamo de la FDC.
Observó que el sector comercial ha apoyado todas las decisiones del gobierno para detener la pandemia del Coronavirus y el apoyo del programa Fondo de Asistencia Solidaria al Empleado (FASE), aunque tienen más de 18 años solicitando la aplicación del seguro de desempleo, que está contemplado en la Ley 87-01 y que en estos momentos seria vital para que los empleados del sector Mipymes; y que existir, no se incurriría en subsidios gubernamentales ni en utilizar los fondos que aportan los empleadores para los riesgos laborales cuya función es para el seguro de desempleo.
En ese sentido, agregó que de esta forma la proporción del salario normal devengado sería acorde al desembolso del seguro y no a un límite de RD$8,500.00. Se preguntó “¿cómo la están pasando los empleados que percibían más de RD$25,000?”.








