La democracia avanza. Es la conclusión a la que llegamos al ver el ejercicio cívico del pasado domingo en el estado de New York.
Los dominicanos y dominicanas, seguidores de la evolución social y política de su patria, han respondido al original llamado de un grupo de medios a una simulación electoral, una suerte de consulta popular en la que los ciudadanos dominicanos hábiles en el padrón electoral para 2024, marcaron en papeletas el candidato presidencial de su preferencia y al diputado de ultramar de su circunscripción.
Se trata de una encuesta presencial en el estado norteamericano que por décadas es símbolo de la aspiracionalidad más genuina del criollo promedio.
Miguel Medina, del Grupo de Medios Panorama, y Ricardo Ripoll, de Somos Pueblo Media, junto al Grupo SIN, lograron un hito sin precedentes: dimos una muestra de civilidad y civismo en los centros de Manhattan, El Bronx, Brooklyn y Queens, un avance en la retardada tarea de ciudadanizar la política.
¿Los resultados?
Abrumadoramente ganó la democracia dominicana.








