Dajabón.-Ronal Pie pasa cinco días a la semana desde Juana Méndez, en Haití, hacia Dajabón, en República Dominicana, para trabajar cargando mercancías en el mercado binacional y cruzando las compras que hacen sus otros compueblanos, como una forma de sustento económico para él y su familia.
“Yo hago esto para buscar que comer”, relató Pie mientras el sudor le bajaba por el rostro en medio del ardiente sol en la puerta fronteriza, donde se coloca los días de mercado para buscar qué hacer y conseguir algo de dinero.
Esta dinámica de Pie se ha convertido en la forma de vida de algunos residentes y trabajadores del vecino país que habitan próximo a Dajabón y que, cada mañana, cruzan la frontera para incorporarse a labores domésticas, agrícolas y de la construcción.
Su objetivo es trabajar durante el día y regresar a sus hogares en Haití al finalizar su jornada en horas de la tarde, situación que se repite en esta provincia donde la cercanía entre ambos territorios permite que personas residentes en comunidades haitianas crucen para subsistir, sin establecerse necesariamente de este lado de la frontera.
Práctica habitual
Noel Fernández, presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Dajabón, describió este movimiento como una práctica que se ha mantenido a través del tiempo.
“Hay una modalidad que se llama habitantes fronterizos, que son la gente que viene el día a día”, explicó Fernández, al tiempo que señaló que algunas personas cruzan para buscar productos o realizar trabajos, como ocurre con quienes acuden a las parcelas de arroz.

Y es que las oportunidades laborales para estos trabajadores se distribuyen entre distintas actividades económicas.
El trabajo agrícola es una de ellas. En las parcelas arroceras de La Vigía, por ejemplo, productores recurren a mano de obra haitiana para realizar labores del campo, que los locales no están dispuestos a hacer.
Leybi Sander, arrocero de esa comunidad, explicó que los trabajadores llegan a las fincas y se marchan una vez concluyen sus actividades. Algunos mantienen una rutina de trabajo de lunes a sábado.
Retornan en la tarde
En tanto que Edward Vélez, administrativo de Industria y Comercio en Dajabón, confirmó que los trabajadores haitianos participan en distintas actividades laborales, por lo que la relación entre esas comunidades va más allá del intercambio comercial que se da en el mercado binacional.
“Muchos trabajan en casas de domésticos, otros van a algunas fincas, algunos van a la construcción”, señaló.
De acuerdo con su descripción, la jornada comienza con la apertura del paso fronterizo a las 8:00 de la mañana, donde los trabajadores son sometidos a controles antes de dirigirse a sus lugares de trabajo y, durante la tarde, comienzan a regresar hacia Haití.
Vélez situó ese retorno entre las 3:00 y las 5:00 de la tarde, aunque los horarios y las actividades pueden variar según el lugar de trabajo y las circunstancias de cada persona.
El funcionario explicó que las autoridades revisan a quienes cruzan y que los equipos de control identifican a las personas que realizan habitualmente estos desplazamientos.
Figura sin ejecución
La actividad se desarrolla, incluso, mientras permanece paralizado, según Vélez, el proceso relacionado con la figura del habitante fronterizo, concebida para facilitar determinados desplazamientos entre las comunidades cercanas de ambos países.
Vélez sostiene que el mecanismo administrativo correspondiente dejó de trabajarse alrededor de 2022.
Para ese año, específicamente en el mes de septiembre, coincide una publicación de la Dirección General de Migración (DGM), en la que indicaba que la figura del Carnet de Habitante Fronterizo está en la Ley General de Migración 285-04, pero que no se había establecido fecha para la implementación del mismo, mientras que en el año anterior se había anunciado el plan piloto.
Vélez explicó que la figura se relaciona con un carnet que permitiría a determinadas personas procedentes principalmente de Juana Méndez desplazarse por Dajabón para realizar compras y otras actividades comerciales dentro de límites establecidos.
Abigail Bueno, presidente de la Asociación de Comerciantes Detallistas, consideró que la falta de funcionamiento de esta figura limita las posibilidades de movimiento y abastecimiento de los compradores haitianos.
Medidas de seguridad
— Lo que se hace
El paso por la frontera domínico-haitiana se desarrolla bajo la supervisión de las autoridades migratorias y la vigilancia del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront).









