SANTO DOMINGO.-La incapacidad de las instituciones haitianas para ejercer control sobre amplias zonas de su territorio ha llevado al Gobierno de ese país a recurrir a empresas extranjeras, incluyendo mercenarios, para desempeñar funciones vinculadas con la seguridad, la vigilancia de la frontera con República Dominicana y la recuperación de ingresos aduaneros.
Entre las compañías involucradas figura Vectus Global, propiedad del estadounidense Erik Prince, fundador de la antigua empresa militar Blackwater, quien ha declarado que dispone de un acuerdo de diez años para combatir las pandillas y posteriormente intervenir en la recuperación de los ingresos aduaneros procedentes del comercio con República Dominicana.
Paralelamente, el Gobierno de Haití aprobó un contrato por 542.6 millones de dólares con Evergreen Trading System Limited, vinculada a un consorcio en el que participa Alex Stewart International, para modernizar los sistemas de vigilancia fronteriza, control migratorio e inspección aduanera.
En su informe S/2025/642, fechado el 14 de octubre de 2025 y remitido al Consejo de Seguridad, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) dedicó un apartado a la participación de compañías privadas extranjeras en las operaciones de seguridad de Haití.

El documento recoge las informaciones sobre un acuerdo de diez años entre Vectus Global y el Gobierno haitiano, destinado a recuperar territorios controlados por las pandillas, asegurar carreteras e infraestructuras y restablecer el orden.
El organismo recoge preocupaciones de organizaciones de la sociedad civil sobre las posibles violaciones de derechos humanos, el incumplimiento de normas relacionadas con controles de exportación y prevención de abusos, y el creciente riesgo de transferir funciones esenciales del Estado a una empresa extranjera.
El informe también revela una comunicación del 18 de agosto de 2025, en la cual Fritz Alphonse Jean, antiguo coordinador del Consejo Presidencial de Transición, manifestó que su equipo no había sido informado sobre la firma de un contrato relacionado con el control fronterizo y la recaudación fiscal.
La ONU dejó constancia de esa controversia institucional, que introduce interrogantes adicionales sobre el procedimiento utilizado para comprometer funciones estratégicas del Estado haitiano.
Las preocupaciones sobre la participación de empresas extranjeras en la seguridad haitiana volvieron a aparecer en un documento más reciente de Naciones Unidas.
El informe final del Grupo de Expertos sobre Haití, identificado como S/2026/714 y publicado el 8 de septiembre de 2026, establece que la respuesta de seguridad del país está fragmentada y que el Gobierno depende tanto de un contratista militar privado extranjero como de la Fuerza de Supresión de Pandillas, que comenzó a operar en junio.
Un año después de las primeras informaciones sobre la contratación de Erik Prince, Naciones Unidas seguía identificando la participación de una compañía militar extranjera como parte de la respuesta del Gobierno haitiano a la crisis de seguridad.
Acuerdo con Prince
Prince explicó que su empresa participaría en el diseño y aplicación de un programa destinado a cobrar impuestos sobre mercancías introducidas desde República Dominicana, una vez mejoraran las condiciones de seguridad.
Vectus Global recibiría el 10 % de los ingresos aduaneros adicionales que se consiguieran recuperar mediante el control de pasos fronterizos utilizados para el contrabando, según confirmó el propio Prince en una entrevista con CNN.
Mercenario
— Antecedentes
Erik Prince, antiguo integrante de los Navy SEAL estadounidenses, fundó Blackwater en 1997, empresa que alcanzó notoriedad durante la guerra de Irak y quedó asociada a graves controversias por la muerte de civiles.
Empresa británica y de Emiratos
Negocio. El segundo gran proyecto fue conocido en enero de 2026 y aprobado por la Corte Superior de Cuentas y Contencioso Administrativo haitiana en febrero.
Evergreen Trading System Limited figura como principal empresa del consorcio, en el que también aparecen Alex Stewart International, Ense Group y SecuriPort.
El proyecto contempla sistemas de vigilancia satelital, drones, helicópteros, escáneres de contenedores, equipos de identificación y controles tecnológicos para las autoridades migratorias y aduaneras.
Las intervenciones previstas incluyen los pasos de Ouanaminthe, frente a Dajabón; Belladère, frente a Elías Piña; y Malpasse, frente a Jimaní. También abarcan puertos de Puerto Príncipe, Cabo Haitiano y Saint-Louis-du-Sud.









