Santiago de los Caballeros.- El reconocido poeta, escritor y gestor cultural Enegildo Peña presentó su más reciente obra, Voces de mi voz, en un emotivo encuentro en el Ateneo Amantes de la Luz, coincidiendo con la celebración del Día Nacional de la Poesía y el 175 aniversario del natalicio de Salomé Ureña de Henríquez. El evento, respaldado por el Taller Literario Virgilio Díaz Grullón de la UASD Recinto Santiago, reunió a escritores, estudiantes y amantes de la poesía en el emblemático Balcón de los Poetas.

La presentación del poemario estuvo a cargo de los destacados poetas Daniela Cruz, galardonada poeta de la generación del 2000, y Andrés Acevedo, reconocido escritor y gestor cultural de la década de los 90. Ambos ofrecieron un análisis profundo y sensible de la obra, destacando su riqueza lírica y su exploración de tres voces temáticas: las cosas rutinarias con significados múltiples, los cuerpos en su dimensión humana y la muerte como proceso existencial. La jornada incluyó un recital en homenaje al escritor José Rafael Lantigua, cuya obra ha dejado una huella imborrable en el pensamiento humanista y la literatura dominicana.
Voces de mi voz es el tercer poemario de Peña, tras Más allá de mi sombra (1993) y Silencio de sombra (2000). Esta nueva obra se distingue por su lenguaje evocador, cargado de metáforas y símbolos que transitan entre lo melancólico y lo introspectivo, consolidando a Peña como una voz esencial en la poesía dominicana contemporánea.

Enegildo Peña, nacido en Santiago en 1965, es una figura clave en la literatura y la gestión cultural del país. Licenciado en Comunicación Social por la UASD, con posgrados en Gestión Cultural y Lingüística Aplicada, ha fundado espacios como el Taller Literario Virgilio Díaz Grullón y el Círculo de Escritores de Santiago. Su trayectoria, reconocida en más de 25 ocasiones por instituciones como el Ministerio de Cultura y la Sociedad Cultural Amantes de la Luz, refleja su compromiso con la promoción de la literatura y el diálogo intergeneracional.
El Ateneo Amantes de la Luz reafirmó su compromiso con la difusión de la cultura, acogiendo este evento que celebró la belleza de la palabra poética y la unión de generaciones de escritores. La velada, marcada por la elegancia y la sensibilidad artística, consolidó el legado de Enegildo Peña como un pilar de la literatura dominicana.









