María Stefani Espaillat. Nació en Santiago de los Caballeros el 28 de septiembre de 1884. Falleció en la misma ciudad que la vio nacer el 28 de septiembre de 1972, a los 88 años. Fueron sus padres el ingeniero italiano Pilade Stefani y Sofía Espaillat, hija esta de Ulises Francisco Espaillat. Por consiguiente, María Steffani era nieta del prócer santiaguero y expresidente de la República Dominicana.

Realizó sus estudios en la hidalga ciudad y se destacó por su iniciativa a beneficio del desarrollo cultural de la sociedad santiaguera. Formó parte de la creación del Club de Damas de Santiago, institución fundada el 24 de octubre de 1901, por doña Trinidad (Trina) Moya de Vásquez. En 1921 participó en la fundación de la Sociedad “La Josefina”, junto a las distinguidas damas Filomena Grullón, Rosa Batlle de Tavares, María Eloisa Espaillat de Bermúdez, Amelia Julia Espaillat y Octavia Stefani de Valverde.
La Sociedad “La Josefina” fue la que se encargó de impulsar la construcción de la parroquia San José de la Montaña, la Casa Curial de la Orden Franciscana y el Colegio San Francisco de Asís. A iniciativa de María Steffani Espaillat fue creado el 14 de octubre de 1931, el centro recreativo Gurabito Country Club, en la Av. Imbert, donde actualmente funciona la Ferretería Ochoa, entrando al sector Baracoa.

Esta joven dinámica y visionaria también era una atleta, puesto que jugaba tenis, quizás fue ella la primera mujer en practicar este deporte en Santiago de los Caballeros. Pero María Steffani Espaillat, además, era declamadora, actriz, aficionada a la cinematografía y organizadora de veladas culturales en las sociedades: Centro de Recreo, Club Santiago, Club de Damas y el Gurabito Country Club.

De sus aportes a los inicios de la cinematografía en la República Dominicana, el sacerdote, escritor e intelectual de origen español, José Luis Sáez, puntualiza lo siguiente: “También con el carácter de amateur, y casi en los umbrales del cine sonoro, la señorita María Steffani, deportista y entusiasta propulsora del Gurabito Country Club, de Santiago, se dedicaba a la filmación de reportajes o “revistas cinematográficas”, como se les denominaba en los años veinte. Una crónica de El Diario, de la ciudad de Santiago, da cuenta del estreno de esos reportajes de la que, quizás, pudiera ser la primera realizadora dominicana”. (Sáez, 1982)
También el investigador José Luis Sáez, refiere que: “Próximamente -dice El Diario- en su edición del 4 de abril de 1929-, serán exhibidos en los teatros de esta ciudad, dos interesantes revistas cinematográficas tomadas en la capital de la República, por la culta y distinguida, María Steffani (sic), quien se ha venido distinguiendo en ese ramo de las actividades modernas”. (Sáez, 1982).
Bibliografía
Sáez, J. L. (1982). Historia de un sueño importado: Ensayo sobre Cine en Santo Domingo. Santo Domingo: Editora Taller C. por A.









