Pedro Casals Suárez. Nació en Santiago de los Caballeros el 31 de agosto de 1884. Falleció en la ciudad que lo vio nacer el 13 de octubre de 1974, a los 90 años. Hijo del catalán Francisco Casals Bosch y María Petronila Suárez Hernández. Realizó sus estudios primarios y secundarios en escuelas y colegios de Santiago. Poeta, comerciante y político.
Se casó con la señorita Mercedes Catherine Pastoriza Valverde, el 24 de febrero de 1912, con la que procreó siete hijos: Pedro, Mercedes, Francisco, Tomás, Eulalia, José Rafael y Teresa Casals Pastoriza.

Trabajó en la Casa Batlle en Santiago. Luego se dedicó a la compra y exportación de tabaco. Desempeñó diferentes cargos públicos: síndico del Ayuntamiento Municipal de Santiago (1935-1941), colector de Rentas Internas, en Santo Domingo (1941), diputado al Congreso Nacional (1941-1944) y secretario general de la Cámara de Comercio de Santiago, durante 20 años.
En el género poesía se destacó como sonetista. Publicó los libros: “Impresiones” (1962) y “Herencia Lírica” (póstumo, 1975).

El poeta y folklorista don Tomás Morel, de la poesía de Pedro Casals Suárez, refiere: “Como poeta la palabra le fluyen fácil, sonora, cadenciosa, en el soneto bien logrado, en el verso suelto o en el sonetín con sabor y gracia de epigrama…Es supremamente colorista en sus preciosos octosílabos descriptivos”. (Pórtico, 1975).

La educadora, dramaturga, investigadora y antóloga Margarita Vallejo, de Pedro Casals Suárez y su obra destaca los aspectos siguientes: “Poeta por nacimiento y versificador por instinto, don Pedro representa el decir y el cantar de una época provinciana, soñadora y candorosa. Pertenece por su obra y por su vida, a ese tipo de poeta de provincia que escribe y lee sus poemas en la tertulia de prima noche, cuando le toca la inspiración”. (Paredes, 1981).
Vallejo puntualiza: “Eran los tiempos del vals, de la polka, del minué y los ademanes galanes. Don Pedro escribe para el álbum de la amiga, en el perfumado abanico de la muchacha que hace alegre la noche entre los efluvios de la música…y escribe también para la madrina del baile del sábado y se le reconoce en los jolgorios como el poeta que canta el donaire y la belleza de las muchachas del pueblo (…).
Don Pedro después de pesar el tabaco, cabecea, soñoliento, a la sombra de la enredadera del patio del almacén. Y entonces, improvisa sus versos y surge en él el poeta.
Don Pedro trajo el romanticismo a este siglo prometedor y convulso. Vivió ceñido con lealtad al ritmo y a la rima del verso clásico, los momentos más espirituales de Santiago”. (Paredes, 1981).

Este poeta fue velado en su casa, de la calle San Luis frente al antiguo Palacio de Justicia de Santiago, y sepultado en el Cementerio Municipal 30 de Marzo, a las 5:30 p. m. Los oficios religiosos oficiados por el padre Pedro Pablo Báez. A su entierro acudieron familiares de Santo Domingo, Puerto Plata y Santiago. Además, sus amigos y delegaciones de instituciones públicas y privadas. También funcionarios del gobierno dominicano.
Por sus aportes a la literatura y al desarrollo cultural y empresarial de Santiago, diversas instituciones de la hidalga ciudad le tributaron reconocimientos, entre estas se destacan: la Sociedad “Amantes de la Luz”, el Centro de Recreo, el Club Santiago y el Museo Folklórico Don Tomás Morel.

Bibliografía
Paredes, M. V. (1981). Antología literaria dominicana volumen 1. (pág. 72). Santo Domingo: Editora Corripio C. por A.
Pórtico, A. m. (1975). Herencia Lírica. En P. C. Suárez. Santo Domingo: Editora Educativa Dominicana.










