SANTIAGO, R.D. — La comunidad cultural y artística de la República Dominicana viste de luto tras confirmarse el sensible fallecimiento del insigne virtuoso y pedagogo, el Maestro Frank Hernández, considerado unánimemente como el gran forjador y mentor de varias generaciones de violinistas dominicanos.
Nacido en Santo Domingo, en las cercanías del Conservatorio Nacional de Música en la Zona Colonial, el Maestro Frank dedicó más de medio siglo de vida ininterrumpida a la enseñanza musical y al perfeccionamiento de las cuerdas en el país. Su partida deja un vacío profundo e irreparable en las aulas, escenarios y orquestas del arte nacional.
A principios de la década de 1990, Hernández trasladó su residencia a la región del Cibao, convirtiéndose en el motor fundamental del desarrollo instrumental del norte dominicano. Desde el Centro de la Cultura de Santiago «Ercilia Pepín» y en su rol como coordinador general del Sistema Nacional de Orquestas en las provincias cibaeñas, guio los primeros pasos y formó el talento de figuras de proyección internacional como Aysha Syed, Caonex Peguero y Darwin Aquino, entre muchos otros destacados intérpretes.

Formado académicamente en Puerto Rico, España y Estados Unidos, el maestro atesoró hitos inolvidables en la historia cultural dominicana: en 1962, a sus 16 años, fue invitado por el célebre chelista Pablo Casals a interpretar para el presidente Juan Bosch, e igualmente formó parte de la ejecución instrumental en el histórico estreno de la canción «Por Amor», del maestro Rafael Solano.
«El Maestro Frank Hernández no solo enseñó a ejecutar un instrumento con excelencia técnica y sensibilidad poética, sino que sembró disciplina, amor a la patria y devoción por el arte en cada uno de sus alumnos. Su legado perdurará en cada nota que resuene en los escenarios del mundo».
Las honras fúnebres y actos de homenaje en memoria del querido maestro serán informados oportunamente por sus familiares y las instituciones culturales correspondientes. Extendemos nuestras más sinceras condolencias a sus allegados, alumnos y a toda la familia musical dominicana.








