De acuerdo a Elsy Acosta, presidenta de la fundación, la iniciativa permite recaudar fondos para tratar a niños que presentan trastornos de neurodesarrollo, que requieren un tratamiento y no lo pueden costear.
La actividad se desarrolló en el área infantil del Jardín Botánico de Santiago y contó con el respaldo de varias entidades que trabajan de manera mancomunada con personas que presentan problemas de desarrollo.
Acosta informó que, actualmente, la fundación Alive brinda apoyo a 30 familias.
“El festival de la inclusión, se realiza por segundo año y tienen su compromiso con la inclusión, acompañando a niños, niñas, adolescentes y adultos con condiciones del neurodesarrollo y discapacidades, junto a sus familias, ofreciendo orientación, terapias y actividades de sensibilización para fortalecer habilidades”, apunta.
Acosta expresa que este tipo de actividad derriba mitos y mejora la calidad de vida en la comunidad.
Este festival reune a más de 300 participantes, representantes de instituciones públicas y privadas, líderes de la ciudad de Santiago, familias y voluntarios comprometidos con la causa de la inclusión. La entidad abarca toda la región Norte, cubriendo procesos terapéuticos de los niños.









