Titulo con el nombre de una ya vieja salsa, compuesta por Juan Manuel Delgado Álvarez y que la portentosa voz de Marc Anthony hizo retumbar en las fiestas del mundo, para de alguna manera acercarme a la “noche de anoche”.
Aunque no sea el ritmo tropical preferido en las tierras del Cibao, fue lo que parecieron bailar (conceptual y metafóricamente) los candidatos de los partidos Revolucionario Moderno, Fuerza del Pueblo y Generación de Servidores en el debate de CODESSD.
Hasta ayer no habíamos tenido oportunidad (los santiagueros), de ver en escena a los aspirantes a representar esta hidalga en el Senado.
Hasta ayer no habíamos tenido oportunidad de verlos dentro y fuera de su zona de confort.
Siempre hay que celebrar que existan debates, en este caso con rigurosidad estresante que termina careciendo de sentido y eficacia. Los veteranos en estos asuntos castigan con el látigo del tiempo, pero promueven un ambiente más distendido.
Hizo falta Santiago en el debate.
Rivera se centró en vender que esta ciudad hasta Abinader no había tenido atención alguna y que todo lo malo era culpa de un pasado que indilgó de manera conjunta al candidato de FP. Fue al ataque y a la defensiva.
Martínez, único de tradición parlamentaria, se ajustó a los temas y pensó en un ataque colateral (no como recurso bandera). Nunca se mostró a la defensiva aun ante el ataque y la invalidación que pretendió su oponente.
Pero, ¿por qué hizo falta Santiago?
Por los temas:
a) Tema haitiano: Santiago tiene la diáspora más numerosa de nacionales regulados o no, lo que sucede en Haití se siente en la ciudad que tiene miles de haitianos articulados al tejido productivo de la provincia.
b) Servicios públicos: la tradición de la ciudad ha sido procurar sus soluciones, ejemplos sobran. Decir que se avanza en servicios porque se tiene un Punto GOB es ridículo. Hace falta agua, luz, atención primaria y revisar políticas de incentivos.
c) Inversión pública: el buque insignia es el Monorriel en desarrollo y el Teleférico (en prueba no en uso), lo demás es buenas intenciones pero, como Senador, ¿qué se puede hacer? Mucho, una deuda de la actual gestión y un mal de fondo de casi todos los senadores.
d) Medio ambiente y desarrollo sostenible: la provincia que tiene minería diversa y activa merece que quienes aspiran a dirigir la conozcan mejor.
Empantanados en “turismo de salud” y “políticas públicas”… abstractos y eufemismos.
A favor de los candidatos está que este es el primero.
¡Los santiagueros esperamos más!







