EL CAIRO.- Catar, importante socio de Estados Unidos en el golfo Pérsico, descartó este martes participar en el nuevo paquete de sanciones impuestas por Washington a Irán, e insistió en que las partes vuelvan al diálogo para acordar el fin de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz.
«Estamos hablando de sanciones impuestas por una parte contra la otra, y no de sanciones de Naciones Unidas. No tenemos decisión de apoyar o no (…) Nuestra prioridad es que todas las partes vuelvan a las negociaciones para hallar una solución a esta crisis», dijo el portavoz de Exteriores catarí, Majid al Ansari, en su rueda de prensa semanal.
Tras afirmar que «las sanciones no nos afectan de forma directa», Al Ansari insistió en que su país «no apoya ninguna de las partes» del conflicto, y «responde de forma positiva cuando se trata de sanciones internacionales», en tanto advirtió de que «la región y el mundo serían la víctima de cualquier escalada».
En este sentido, destacó que su país continúa sus contactos, junto con otros mediadores, como Pakistán, para que EE. UU. e Irán retomen el diálogo, si bien destacó que «no tenemos confirmación al respecto hasta el momento, por lo que no hay novedades».








