Los mercados financieros amanecieron bajo presión tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán. El petróleo y el gas natural registraron fuertes alzas, mientras las bolsas mundiales reaccionaron con caídas generalizadas.
El barril de Brent llegó a dispararse casi un 14% en la apertura ($79,95) y el West Texas Intermediate (WTI) cerca de un 12% ($73,04), reflejando el nerviosismo ante una posible interrupción del suministro energético global.
El estrecho de Ormuz en el centro del riesgo
El conflicto regional compromete el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La Organización Marítima Internacional llamó a las navieras a evitar la zona, y varias compañías suspendieron el paso de sus flotas.
Hacia las 08H15 GMT, el Brent subía 9,7% hasta los 79,95 dólares, mientras el WTI avanzaba 9% hasta 73,04 dólares. El crudo ya había incorporado una prima geopolítica desde inicios de año, pasando de 61 dólares a 72 el viernes previo.
El gas europeo también se disparó. El contrato TTF holandés subió más de 20%, ante el riesgo para las exportaciones de gas natural licuado del Golfo, especialmente las cataríes.
Analistas no descartan que el crudo supere la barrera de los 100 dólares si se produce una interrupción prolongada en Ormuz o ataques directos contra instalaciones petroleras.
Las bolsas asiáticas cerraron con pérdidas: Tokio cayó 1,4% y Hong Kong 2,1%. En Europa, París retrocedía 1,96%, Fráncfort 1,99%, Milán 2,13% y Madrid 2,58%.
El sector aéreo y turístico fue el más golpeado. Aerolíneas como ANA y JAL perdieron más de 5%, Air France-KLM cayó 7,24% y Lufthansa 5,77%. En contraste, las energéticas como Shell, BP y TotalEnergies registraron fuertes ganancias.
El oro subió 2% y el dólar se fortaleció, confirmando el movimiento típico hacia activos refugio en escenarios de alta tensión geopolítica.








