Lo que era un sueño se convirtió en realidad y el debutante Salcedo FC se coronó campeón de la Liga Dominicana de Fútbol (LDF 2025-2026), cuando superó al campeón defensor Cibao FC que ganó 2-1, pero el global quedó 3-2 para los nuevos monarcas, en partido jugado ayer.
Daniel Flores, cuando expiraban los 90 minutos reglamentarios del juego, anotó el gol que marcó la diferencia a favor de los visitantes.
Salcedo FC llegó a tierra hostil con ventaja de 2 goles, ya que se impuso a domicilio 2-0 en el partido de ida, pero el onceno Naranja llegó a tomar ventaja 2-0, con lo cual igualaban el global 2-2. Cibao FC asustó y vendió caro su título, cuando Javier Roces al minuto 75 y Rivaldo Correa al 88, anotaron goles para poner el encuentro 2-0. Los debutantes se consagraron monarcas del fútbol profesional dominicano, tras vencer y destronar a los campeones vigentes, con una hegemonía de cuatro títulos seguidos y cinco en total.
Después de los primeros 10 torneos ausente, Salcedo entró en el campeonato 11, logrando la hazaña de coronarse campeón, en el evento que arrancó con 10 clubes del país. Con su proeza el club celeste logra una gesta histórica para la Provincia Hermanas Mirabal, que recibió a sus héroes con la Copa de Campeones, después de una larga caravana desde Santiago.
En su escalada Salcedo FC clasificó entre los primeros seis de la serie regular para avanzar a la Liguilla, luego se ubicó entre los 4 semifinalistas, subió un último escalón para llegar entre los dos finalistas, donde se alzaron con la corona.
La tropa Naranja sumó estrellas corridas en 2021, 2022, 2023 y 2024. Su primer título fue en 2018.
Concluido el partido y las celebraciones en el césped, se procedió a entregar las medallas de plata para los jugadores del Cibao FC, por parte de Milton Ray Guevara, presidente LDF, Manuel Estrella, del Cibao FC, Eddy Olivares, del Salcedo FC y José Francisco Deschamps, de la Federación, quienes hicieron lo mismo con los futbolistas de Salcedo, pero con la medalla de oro. Entonces, Ray Guevara puso la Copa en manos del capitán Carlos Rossell, quien la dedicó a su hijo fallecido.








