
Tengo varios años rastreando, en periódicos y revistas de la República Dominicana, la vida y obra de la señorita Anacaona Almonte Rodríguez y les confieso que he logrado obtener muy poca información sobre ella.
Muchos se preguntarán: ¿Quién es Anacaona Almonte? Les respondo: fue una extraordinaria educadora, poeta y ensayista que nació en Montecristi el 5 de noviembre de 1899 y falleció en Santiago de los Caballeros el 12 de abril de 1955. Estudió en la Escuela Normal Superior, fundada y dirigida por la maestra santiaguera Rosa Sméster en la ciudad de Montecristi, continuando en la Escuela de Bachilleres Santiago.

Anacaona Almonte se estableció en Santiago y empezó a ejercer la docencia en 1918, en la Escuela Santiago, creada por doña Rosa Sméster. Luego ocuparía la dirección de este centro escolar. Posteriormente, fue maestra de la Escuela Juan Pablo Duarte y directora de la Escuela Venezuela. También estuvo a cargo de la Academia Ramfis. Asimismo, fue profesora de la Academia Santiago y directora del Departamento de Pedagogía del Liceo Ulises Francisco Espaillat (UFE).
Formó parte de un selecto grupo de maestros escogidos por el Gobierno para que acompañaran a una comisión de pedagogos chilenos invitados a conocer y evaluar el magisterio dominicano.
Fue representante, en Montecristi, de la revista miscelánea “Renacimiento” editada en Santo Domingo a partir de los tres primeros lustros del siglo XX.

El Gobierno dominicano, a través del Decreto No. 6603 del 3 de junio de 1940, le otorgó a Anacaona Almonte y a otros abnegados maestros del país, la condecoración de la Orden al Mérito Juan Pablo Duarte en el grado de Comendador.
La muerte de la distinguida maestra Anacaona Almonte ni siquiera fue reseñada por la prensa santiaguera. El 16 de abril de 1955 sus parientes publicaron en el periódico La Información una convocatoria a misa, la que fue oficiada el miércoles 20 de abril a las 6:30 a.m. del mismo año en la iglesia Nuestra Señora de la Altagracia de la hidalga ciudad de Santiago de los Caballeros.

En su honor y en reconocimiento a sus 37 años dedicados al desarrollo de la educación dominicana, se le puso su nombre a una escuela ubicada en la Avenida 27 de Febrero No. 14 (antigua Av. Central), Las Colinas, Santiago. En este plantel realicé yo mis estudios primarios.











