Juan Francisco García. Nació en Santiago de los Caballeros el 16 de junio de 1892. Falleció en Santo Domingo el 18 de noviembre de 1974, a los 82 años. Hijo de Juan Antonio García y María de los Ángeles Rojas. Realizó sus estudios primarios y secundarios en su pueblo natal. Músico, compositor, arreglista, director sinfónico y de orquesta y educador.
Inició su pasión por la música en la Academia de su ciudad natal a los 13 años donde aprendió solfeo y a tocar el cornetín bajo la orientación del maestro José Ovidio García, cofundador de la Banda Municipal de Música de Santiago. Por cuenta propia, estudió violoncello y su instrumento favorito: el piano. También se destacó como un virtuoso cornetinista y trompetista.

Residió durante algunos años en Haití y Cuba. Perteneció al Centro Lírico Rafael Idelfonso Arté, fundado en el Club Santiago el 25 de abril de 1907, a iniciativa de José Ovidio García. En 1910 crea sus primeras composiciones: la melodía de una mazurca y una romanza sin palabras para violín y piano. En 1913 compone danzones, mazurcas y danzas que estrena y difunde la orquesta de baile del maestro Rafael Castro y José Antonio García.
En 1915, en el Teatro Colón de Santiago, fue estrenada la pieza musical “La Polonesa”, compuesta por José Ovidio García. El piano estuvo ejecutado por el autor de la obra y el cornetín por Juan Francisco García. De 1917 a 1922, fue un periodo creativo para Juan Francisco García en el que compone piezas musicales para ambientes populares. En 1918, organizó un concierto con composiciones de su autoría en la que enseñó, con su merengue “Juan Gomero”, que era capaz de jugar con el pentagrama.
En 1925, viajó a Cuba para acompañar como solista de cornetín y pianista al tenor Susano Polanco. En aquella ocasión conoció al poeta Nicolás Guillén y compuso la melodía de su poema: “El Espejo”, que se hizo famosa en la voz del tenor dominicano Eduardo Brito. Entre sus composiciones más populares están “Pora’i María se va”.
Obtuvo el primer lugar en el Concurso de Danzas Criollas de la Exposición Nacional. De 1927 a 1928 dirigió la Banda Municipal de Música de Puerto Plata.

La Enciclopedia Dominicana contiene lo siguiente: “La labor de Juan Francisco García, que alcanza su mayor intensidad y madurez a partir de 1930, comprende, además de la “Sinfonía Quisqueyana” que es la más conocida, otras dos compuestas del “Simastral fantasía sinfónica”; “Sherzo Criollo”, “Introducción y Rondó”, “Fantasía Concertante para piano y orquesta”; “Homenaje a la Bandera” (para banda); “Cuarteto para arcos”; número 1 y número 2; 14 caprichos criollos para piano; ocho danzas criollas; “Fantasía indígena”, “Rapsodia Dominicana”, “Suite de Impresiones”; tres zarzuelas criollas; cuatro cantos escolares y numerosas canciones y piezas populares”. (Enciclopedia Dominicana, S. A, 1978).
En 1931 crea el “Liceo Musical de Santiago”, al que posteriormente se le puso su nombre. Entre 1835 a 1943 compone obras sinfónicas nacionalistas. El 28 de marzo de 1941, la Sociedad Sinfónica estrena su “Sinfonía Quisqueyana”, la primera pieza musical de este género dada a conocer en la República Dominicana. De 1941 a 1944, dirige la Banda Municipal de Música de Santiago. En 1942, la Sociedad “Amantes de la Luz” le otorgó la “Medalla Pro Arte Nacional”. Entre 1944 a 1955 dirigió el Conservatorio Nacional de Música. En 1951, estrena su “Fantasía Concertante” para piano y orquesta. En 1951, obtuvo el primer premio del Concurso Sinfónico del Palacio Radio televisor de la Voz Dominicana, con su pieza: “La Voz Dominicana”. En 1957, la Sinfónica Nacional Dominicana estrena su “Fantasía Sinfónica Simastral”. Ese mismo año publicó la obra: “Panorama Musical Dominicano”. En 1955, el Gobierno dominicano le concedió una jubilación después de haber servido al Estado y a la Secretaría de Educación por más de 50 años. Además, por sus aportes al pentagrama musical dominicano.

El historiador y periodista puertoplateño Carlos Acevedo refiere: “Don Pancho le había dicho a su amigo José Armando Bermúdez que se disponía estrenar esa noche su nuevo “danzón” Palo Viejo, que era una composición dedicada a uno de los más viejos productos de la firma licorera Bermúdez.
La noticia entusiasmó a todos los asistentes al baile, quienes esperaron impacientes la hora del estreno. Hasta que comenzó el “danzón”. Los pies de algunos de los bailadores se extraviaron, y muchos pensaron en que los músicos se habían equivocado. No había tal cosa. Tampoco había danzón. Don Pancho quería elevar hasta esa sociedad el merengue, que hasta entonces se había mantenido como música, solo de los centros de extracción popular. Y así, don Pancho llevó el merengue al Centro de Recreo. Pero también llevó muy lejos su arte. Podía decirse que por el mundo entero”. (Acevedo, 1986).

Al entierro de Juan Francisco García, en el cementerio de la Avenida Máximo Gómez, acudieron músicos y personalidades del ambiente artístico y cultural; también funcionarios. Desde Santiago, se trasladó a Santo Domingo la Banda Municipal de Música del ayuntamiento municipal, que dirigía el maestro Julio César Curiel. Esta tocó en el camposanto la marcha “Transición” de la autoría del maestro fallecido. Hizo lo mismo la Banda de Música del Ejército Nacional, la cual ejecutó la marcha “Los Inmortales”, compuesta por José Ovidio García.
En su honor una sala multiuso del Centro de la Cultura de Santiago “Srta. Ercilia Pepín”, lleva su nombre.

Bibliografía
Acevedo, C. (1986). Libro Dorado de Santiago. En C. Acevedo, Libro Dorado de Santiago (pág. 252). Santo Domingo, R. D.: Editora San Rafael.
(1978). Enciclopedia Dominicana, S. A. En Enciclopedia Dominicana, S. A. (pág. 186). Santo Domingo: Impreso en Barcelona, España.









