Ramón Antonio Jorge Rivas. Nació en Santiago de los Caballeros el 6 de junio de 1890. Falleció en su ciudad natal el 28 de septiembre de 1986. Hijo de Vicente Jorge y Ana Antonia Rivas. Realizó sus estudios primarios y secundarios en la hidalga de los caballeros y se graduó de maestro en la Escuela Normal Superior de Santiago y de Licenciado en Derecho en la Universidad de Santo Domingo.
Durante varios años ejerció la carrera de maestro en escuelas y colegios y posteriormente su profesión de abogado.
Desempeñó diversos cargos públicos y privados, entre ellos: procurador fiscal del Distrito Judicial de Santiago, juez-presidente, presidente de la Sociedad “Amantes de la Luz” y de la Asociación de Periodistas de Santiago.

Se casó con Marina Jo, con quien procreó ocho hijos: Damoso, Cyntia, Kastia, Elercia, Elcilda, Eriadna, Lutgarda y Edgardo Jorge Jo.
Fundador y director del periódico “Alma Obrera” (1916) y de la revista “Simiente” (1940).

Colaboró para los periódicos locales y nacionales: La Información, Listín Diario, El Diario, El Lirio, El Liberal y la Verdad. También para las revistas: Amantes de la Luz, Minerva, Renacimiento, La Cuna de América y Blanco y Negro.
Como poeta publicó los libros siguientes: “Diafanoramas” (1921), “Heliótropos Vóticos” (1923), “Campana de Cristal” (1923), “Voces” (Santiago, 1940), “Horizontes” (1941), “Odio y Sangre: poemas de la guerra” (1942), “Simple Vendimia” (1949) y “Ancla en el tiempo” (1964). Además de la obra: “Antología de mujeres intelectuales de América” (1951).

El periódico La Información, en su edición del martes 20 de septiembre de 1986, refiere:
“La muerte del poeta, escritor y abogado licenciado Ramón Antonio Jorge Rivas, ha sido muy lamentado por las dotes de humanidad y compañerismo a toda prueba que siempre mostró Jorge Rivas.
Fue durante muchos años, colaborador asiduo de La INFORMACIÓN, cuyos versos después de publicados, enviaba a sus colegas del extranjero, quienes a su vez le enviaban libros de versos e interesantes colaboraciones que él enviaba a este diario y algunas se publicaban. Fue también culto abogado en cuya oficina, los colegas escuchaban de sus labios los sanos consejos y el mejor camino de la ley.
Este diario lamenta profundamente la muerte del poeta y colaborador, a la vez que ofrece su más sentido pésame a su esposa Marina, hoy Vda. Jorge, sus hijos, nietos, biznietos, hermanos y demás familiares”.

Su cadáver fue velado en la Funeraria Protectora La Altagracia y sepultado a las 4:00 p.m., luego de oficiada una misa de cuerpo presente, en el cementerio municipal de la ciudad de Santiago (30 de Marzo).
Al mismo, acudieron familiares, amigos, colegas de profesión, directores de instituciones culturales y sociales y de la judicatura local y nacional.










