La transformación digital avanza en República Dominicana, pero los indicadores muestra que no de manera uniforme. Los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025) muestran que el 92.7% de los hogares posee al menos un teléfono móvil y el 89.4% cuenta con teléfonos inteligentes, cifras que evidencian una amplia adopción de la tecnología en el país. Sin embargo, el acceso a internet sigue siendo una asignatura pendiente para una parte importante de la población.
Aunque la mayoría de los dominicanos tiene un dispositivo capaz de conectarse a la red, apenas el 56.2% de los hogares dispone de internet en la vivienda. La brecha es aún más evidente al comparar las zonas urbanas y rurales: mientras el acceso alcanza el 60.2% en las ciudades, desciende al 45.5% en el campo. Los datos sugieren que el desafío ya no es únicamente contar con tecnología, sino garantizar una conexión estable y accesible que permita aprovechar las oportunidades de educación, empleo y desarrollo que ofrece el mundo digital.

Aunque pueda resultar sorprendente que en pleno 2025 (año del estudio) todavía existan hogares sin acceso a internet, la realidad es más compleja de lo que sugieren las cifras. Para muchas familias, la prioridad no es contratar un servicio de internet residencial, sino mantener una línea móvil con acceso a datos. Esto permite conectarse a redes sociales, mensajería instantánea y plataformas de entretenimiento desde un teléfono inteligente, evitando el costo adicional de una conexión fija en el hogar. De esta manera, el teléfono móvil se ha convertido en la principal puerta de acceso al mundo digital para una parte importante de la población dominicana.
¿Está República Dominicana por encima o por debajo del promedio regional en acceso a internet en el hogar?
Los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025) muestran que la República Dominicana ha logrado una amplia penetración de la tecnología móvil. Actualmente, el 92.7% de los hogares posee al menos un teléfono móvil y el 89.4% cuenta con teléfonos inteligentes, lo que evidencia que el acceso a dispositivos ya no representa la principal barrera para la conectividad. Sin embargo, la realidad cambia cuando se analiza el acceso a internet en el hogar: apenas 56.2% de las viviendas dispone de este servicio, una cifra que revela importantes desafíos en materia de inclusión digital.
La brecha también tiene un marcado componente territorial. Mientras el 60.2% de los hogares urbanos cuenta con internet en la vivienda, la proporción disminuye a 45.5% en las zonas rurales, lo que limita el acceso a oportunidades educativas, laborales y de emprendimiento para miles de personas fuera de los principales centros urbanos. En la práctica, muchas familias dependen exclusivamente de los datos móviles de sus teléfonos para conectarse, una alternativa que suele ofrecer menos estabilidad y capacidad que una conexión fija.
El rezago se hace aún más evidente al compararlo con el contexto regional. De acuerdo con datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el promedio de hogares con acceso a internet en América Latina y el Caribe alcanza el 67.3%, más de 11 puntos porcentuales por encima de la cifra registrada en República Dominicana. La comparación sugiere que, aunque el país ha avanzado en el acceso a dispositivos tecnológicos, todavía enfrenta el reto de ampliar la conectividad de calidad en los hogares para reducir desigualdades y aprovechar plenamente las oportunidades de la economía digital.








