Desde los primeros pasos del hombre en la tierra se han construido narrativas. Las campañas electorales son eso: discursos, motivos, los storytelling, en esencia “la narrativa”.
Para explicar el resultado de las elecciones se hace necesario valorar “la campaña”, veamos.
El PRM prefirió explicar una razón: “volveremos a ganar”, ¿para qué? Para tener «un solo gobierno”.
Se ampararon en la principal figura política del partido que es el presidente Abinader. Un spot marchando junto a los candidatos y candidatas de las principales demarcaciones enviaba el mensaje de que se avanzaba, cónsono lo visual con la propuesta argumental.
Del otro lado “Rescate RD”, integrado por los partidos que han gobernado 20 de los 24 años del presente siglo (PRD y PLD), más la Fuerza del Pueblo, cuyo líder es el dominicano vivo que más ha ejercido la presidencia, no agrupó en un solo criterio la razón por la cual estuvieron unidos.
Peor aún, los que han ganado más elecciones, no construyeron una causa que justificara la reunificación y la necesidad de concurrir en bloque a la asamblea electoral de febrero.
Algo muy viejo que se ha aplicado en el mundo político aquí y fuera, en especial con la oposición como es el caso de “El bloque de la dignidad”, o los lemas “Vergüenza contra dinero” , promovido por Bosch desde las lides moradas o “¡Unidad de acción contra Balaguer!”, que sobrepasaron el solo nombre como las convergencias de los “Acuerdos” el de Santiago y el de Santo Domingo, en la gruesa voz de un Peña Gómez.
¡Qué oposición había entonces!
A la de ahora le faltó y aún le falta «una causa».
Hablo de la conceptualización de la campaña. Los números electorales hablan por sí solos.







