La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves una ley de amnistía para presos políticos, tras una semana de negociaciones marcadas por desacuerdos sobre el alcance de la medida, que había generado dudas entre organizaciones y familiares sobre si activistas y opositores en el exilio podrían acogerse a ella.
La iniciativa, impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez —quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a comienzos de enero— fue aprobada por unanimidad en segunda discusión, tras dos horas de sesión.
“Estamos garantizando un futuro de paz, convivencia y encuentro para nuestros jóvenes”, dijo Rodríguez tras firmar la ley en el Palacio de Miraflores en Caracas. “Ha sido un acto de grandeza y de desprendimiento, que cada uno de quienes hemos tenido actuación política estos últimos 25 años nos estamos desprendiendo un poco de la intolerancia”, agregó.
“Hay que saber pedir perdón y recibir perdón, y ese es el proceso que se abre”, consideró.
Por su parte el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez —hermano de la presidenta encargada y figura clave del chavismo que dirigió la discusión de la norma— dijo que “la Ley de Amnistía se encarga de restañar las heridas derivadas de los hechos de violencia política”.
Los nueva ley concede amnistía sobre hechos o “faltas cometidas” durante diferentes episodios de crisis política ocurridos entre 2002 y 2025, comenzando con el golpe de Estado contra el fallecido presidente Hugo Chávez en abril de 2002, siguiendo con el paro petrolero de finales de ese año y principios de 2003 y las protestas antigubernamentales de 2013, 2017 y 2024, por citar solo algunos del momentos contemplados en el texto.
Quedan excluidas las violaciones graves a los derechos humanos, además de los delitos de lesa humanidad, homicidio intencional, lesiones graves, tráfico de drogas, así como delitos previstos en la ley contra la corrupción, de acuerdo con el artículo 9 de la ley.
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves una ley de amnistía para presos políticos, tras una semana de negociaciones marcadas por desacuerdos sobre el alcance de la medida, que había generado dudas entre organizaciones y familiares sobre si activistas y opositores en el exilio podrían acogerse a ella.
La iniciativa, impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez —quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a comienzos de enero— fue aprobada por unanimidad en segunda discusión, tras dos horas de sesión.
“Estamos garantizando un futuro de paz, convivencia y encuentro para nuestros jóvenes”, dijo Rodríguez tras firmar la ley en el Palacio de Miraflores en Caracas. “Ha sido un acto de grandeza y de desprendimiento, que cada uno de quienes hemos tenido actuación política estos últimos 25 años nos estamos desprendiendo un poco de la intolerancia”, agregó.
“Hay que saber pedir perdón y recibir perdón, y ese es el proceso que se abre”, consideró.
Por su parte el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez —hermano de la presidenta encargada y figura clave del chavismo que dirigió la discusión de la norma— dijo que “la Ley de Amnistía se encarga de restañar las heridas derivadas de los hechos de violencia política”.
Los nueva ley concede amnistía sobre hechos o “faltas cometidas” durante diferentes episodios de crisis política ocurridos entre 2002 y 2025, comenzando con el golpe de Estado contra el fallecido presidente Hugo Chávez en abril de 2002, siguiendo con el paro petrolero de finales de ese año y principios de 2003 y las protestas antigubernamentales de 2013, 2017 y 2024, por citar solo algunos del momentos contemplados en el texto.
Quedan excluidas las violaciones graves a los derechos humanos, además de los delitos de lesa humanidad, homicidio intencional, lesiones graves, tráfico de drogas, así como delitos previstos en la ley contra la corrupción, de acuerdo con el artículo 9 de la ley.








