El Centro de Recreo de Santiago de los Caballeros fue fundado el 16 de agosto de 1894 por Enrique Deschamps, Julio Benedicto y Rafael Tavárez. De acuerdo a sus estatutos: “Esta sociedad, conforme a la declaración de sus fundadores, en acta de instalación de fecha 16 de agosto de 1894, se denominará CENTRO DE RECREO. Tiene por objetivo, además del recreo de sus miembros, influir al mejoramiento de sociabilidad y cultural de sus asociados”. (Estatutos Generales del Centro de Recreo, Inc, 1953).

Creado exclusivamente para una clase alta de la sociedad de Santiago. Así permaneció desde su inicio hasta el final de su activismo social y cultural. El escritor y periodista Carlos Acevedo, precisa: “Esa sociedad llegaría a convertirse en el verdadero centro de la alta sociedad de Santiago, caracterizada por la celebración de pomposos carnavales y grandes fiestas de la llamada “de etiqueta”. (Acevedo, 1986).
Sus estatutos del año 1953 en su artículo 34 puntualiza: “Para poder ser admitido como aspirante a socio activo es necesario ser miembro de familia que pertenezcan a la buena sociedad de Santiago, de buena conducta y mayor de dieciocho años”. (Estatutos Generales del Centro de Recreo, Inc, 1953).

Esta sociedad era considerada tan elitista que el presidente de la República Ulises Heureaux Level “Lilís” ordenó a Teófilo Cordero y Bidó (Ministro de Fomento y de Obras Públicas), crear como una especie de contrapeso el Club Santiago, inaugurado el 16 de agosto de 1899.
La estructura de socios del Centro de Recreo estaba compuesta de esta manera:
- Socios honorarios
- Socios activos
- Socios no residentes
- Socios ausentes del país
- Socios pasivos
Cuando al poeta, escritor, educador e intelectual santiaguero Ramón Emilio Jiménez le fue rechazada su solicitud a Socio Activo del Centro de Recreo, no había todavía ocupado los cargos de:
• Superintendente General de Enseñanza (en dos ocasiones, 1930 y 1933)
• Secretario particular del Presidente de la República (1931)
• Subsecretario de Estado de la Presidencia (1932)
• Superintendente General de Enseñanza (1932)
• Secretario de Estado de Educación Pública y Bellas Artes
• Presidente del Consejo Nacional de Educación (1934),
• Diputado al Congreso Nacional (1936)
• Senador por la provincia Santiago (1944)
• Secretario particular del jefe de las Fuerzas Armadas (1956)
Como se puede apreciar, estos cargos públicos le fueron asignados después del ascenso al Poder de Rafael Leónidas Trujillo Molina, el 16 de agosto de 1930. Lo que significa que su rechazo a socio ocurrió antes de 1930. Así aconteció también el 28 de diciembre de 1928 cuando la directiva del Centro de Recreo rechazó la solicitud a Socio Activo del entonces general Trujillo, cuando este se encontraba de puesto en la plaza militar de Santiago.

En un interesante trabajo de investigación publicado por la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Inc., titulado: “Membresías Club Unión de Santo Domingo y Centro de Recreo de Santiago, 1929”, se destaca que: “Más de un autor ha hecho énfasis en la importancia que tuvieron esos clubes en la conformación de la sociedad dominicana, como mecanismo entre gente de “primera” de los de “segunda” y para apuntalar la oligarquía criolla”. (Membresía Club Unión de Santo Domingo y Centro de Recreo de Santiago, 1995).
El Centro de Recreo fue sin lugar a dudas, un club social y recreativo de una minoría económica y social santiaguera porque: “Al igual que en el resto de los países latinoamericanos, el acceso a ellos estaba determinado por condiciones sociales y de abolengo, por un código no escrito, pero implícito, a través del cual se reafirmaban los valores tradicionales que sustentaban a las élites sociales y económicas, entre las cuales se destacaba la antigüedad familiar, es decir, el número de generaciones de la familia en el país”. (Membresía Club Unión de Santo Domingo y Centro de Recreo de Santiago, 1995).
Especifica el trabajo de los Bibliófilos, el aspecto siguiente: “Era común dar “bola negra” a aquellos solicitantes que no llenasen las condiciones establecidas. Se dice que en los inicios de su carrera militar Trujillo no fue admitido en los clubes de las ciudades donde servía, en El Seibo, Montecristi, Santiago y en el propio Santo Domingo. Cuando se casó en Montecristi, en 1927, le fue negado el uso del club para la fiesta nupcial, a pesar de ser la novia una dama de las mejores familias de esa comunidad”. (Membresía Club Unión de Santo Domingo y Centro de Recreo de Santiago, 1995).
Además, hay que agregar que: “Los inmigrantes recientes, difícilmente tenían cabida en estos clubes, razón por la cual quizás algunos grupos tuvieron que crear sus propios clubes, como fueron la Casa de España, el Centro Sirio-Libanés y las diferentes sociedades de origen chino e italiano”. (Membresía Club Unión de Santo Domingo y Centro de Recreo de Santiago, 1995).

Próximo a cumplir el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina 12 años como presidente de la República Dominicana, el Centro de Recreo de Santiago, mediante una resolución del 19 de abril de 1942, declaró en su acápite primero el 4 de abril: “Día de Trujillo en el Centro de Recreo y de la Liberación Financiera de este Centro, en homenaje de sincera gratitud a su Libertador el Generalísimo Doctor Rafael Trujillo Molina, Benefactor de la Patria, Jefe Supremo, Creador de la Independencia Financiera de la República, que en igual fecha, 4 de abril de 1942, donó generosamente al Centro el magnífico edificio que actualmente ocupa”. (Hungría, 1946).
¿Por qué sostengo que el Centro de Recreo era un club social para el disfrute de un pequeño núcleo familiar santiaguero? Por estos dos párrafos extraídos del ensayo: “La Vida Local en Santiago en los Años 1906, 1907 y 1908”, de Katingo Haché; en el que ella describe en parte la visión y el sentir de sus miembros. A continuación los párrafos:
“El baile será de rigurosa etiqueta. Ya lo saben todos, que no veamos luego los ridículos saquitos y los trajes fúnebres, campeándose entre los fracs y los smokings, por lo que habrá crónica para todos”. (Haché, 1983).
“Sería de muy mal tono presentarse en un baile de carácter de este con un saquito, o sin los correspondientes guantes, esto último que a más de no ser correcto, causa perjuicios a los delicados y costosos trajes de las damas”. (Haché, 1983).
El Centro de Recreo de Santiago abrió sus puertas a la sociedad santiaguera general en la década del 1970, cuando estaba ya en plena decadencia.
Bibliografía
Acevedo, C. (1986). Libro Dorado de Santiago. Santo Domingo: Editorial San Rafael.
Estatutos Generales del Centro de Recreo, Inc. (1953). (pág. Pág. 3). Santiago de los Caballeros. Imprenta La Información, C. por A.
Haché, K. (1983). La Vida Local en Santiago en los Años 1906, 1907 y 1908. Revista eme eme de la CMM, Págs. 96 y 97.
Hungría, P. M. (1946). Apuntes para la Historia de Santiago. Santiago de los Caballeros: Editorial El Diario.
Membresía Club Unión de Santo Domingo y Centro de Recreo de Santiago. (1995). Santo Domingo: Editora Corripio.









